viernes, 7 de noviembre de 2014

Visceras

Hoy he visto a una amiga a la que hacía tiempo que no veía, y, como era de esperar, me ha preguntado por ti, y puedo decirto con orgullo que, aunque he sentido la misma mano de siempre atenazando mi estómago, que no el corazón, he conseguido hablarle sin llorar, ¿has visto que mayor soy? ¿Por qué dirán siempre que las emociones salen del corazón, que es el que siente las cosas? No es así, es el estómago la víscera emocional por escelencia, la que se desbarata por cualquier cosa, por impresión, conmoción, alteración, desasosiego, enternecimiento, exaltación, turbación, agitación, inquietud, temor, amor... y no ese motorcillo estúpido que solo sirve para bombear sangre.

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