Si yo gano, tú pierdes. Si tú ganas, yo pierdo. Si ellos ganan... todos perdemos.
"Para la semana que viene, tema libre", dijo el profesor, y aunque siempre habíamos aceptados sus indicaciones, de inmediato estalló un murmullo de protestas, ¡qué miedo nos da la libertad!
"¡Sexo para todos, marihuana legalizada! Bien -siguió el candidato- ahora que ya tengo vuestra atención, os presentaré mi verdadero programa electoral..."
"Votadme, y haré todo lo que pueda por vosotros, aunque no creo que pueda acabar con la crisis, ni mejorar mucho la sanidad o la educación, ni subir los sueldos, ni..." ¡No nos engañemos, nos gusta que nos mientan!
"Suerte, cariño", "Lo mismo te deseo, amor", y al salir de casa, uno caminó hacia la derecha y otro hacia la izquierda.
La estrecha minifalda dejaba ver las largas piernas morenas, la camiseta ceñida rebelaba la presencia de los duros senos, y el redondo ombligo mostraba el principio de un tatuaje que se perdía bajo la falda. Resultado: erecciones generales.
Entró movida por la curiosidad, porque nunca había visto abierto el colegio en domingo, pero al sentir las miradas expectantes de todos sobre ella, tuvo que acercarse a una de las vacías urnas y dejar caer un euro, al tiempo que protestaba: "¡qué poco solidaria es la gente!".
En ocasiones veo... candidatos, se mueven a mi alrededor, no sé si alguien más los ve, pero a mi me asustan, son grises, se esconden en las sombras, y se mueven por hilos invisibles que alguien maneja, esperando la orden de atacar...
- ¡Vota! -pronunció el presidente de la mesa, dejando caer mi voto en la urna, y yo, obediente, contesté: "Culpable".
¡Quiero tu voto, y el tuyo, y el tuyo! Os prometo sueldos más altos, os prometo todo lo que queráis, y además, os lo daré multiplicado por cero, ¿a qué esperáis? ¡quiero todos vuestros votos!
"¿A quién vas a votar tú?", "A mamá, ¿y tú?", "A papá, por supuesto" -contestó Caín, mirando con odio a su hermano.
Si en la farmacia solo nos van a dar genéricos, ¿por qué nos tenemos que decantar en política? ¡quiero un candidato genérico!
Se metió en la cabina, metió la papeleta elegida en el sobre, y fue a salir, pero no pudo, estaba encerrado, y el pánico se apoderó de él, gritó y golpeó, y otros gritos contestaron a los suyos, igual de aterrados, igual de inútiles.
Con tantos adelantos tecnológicos, ¿todavía hay que contar los votos uno a uno? ¿Por qué no dejamos que el pulpo Pablo, o el perro Tomás, elijan al vencedor?
Abrió el sobre, pero no contenía ninguna papeleta; derramó un trocito de arcoiris, unas gotas de rocío, una línea de horizonte, un olor a mar, a flores, unos gramos de amor, de esperanza... Y el presidente dictaminó: ¡Voto nulo!
Sentí el sobre temblando en mi mano, y pensé que era la emoción compartida con el presidente de la mesa. Solté el sobre, que siguió temblando; asistí impotente a la lucha del anciano hasta que logró introducirlo en la urna, y cuando lo consiguió, aplaudí: él era el único ganador.
Tenemos que votar por el cambio, es el único modo de que todo siga igual que está.
Súmate al cambio, pelea por lo que quieres... yo peleo, tú ganas, él pierde, nosotros nos aguantamos, vosotros buscáis empleo, ellos se frotan las manos.
¡Qué calor hace! cambio de chaqueta varias veces al día... ¡qué gracia, como los políticos!
No sabía qué votar; había oído muchas promesas y asistido a muchos debates, pero ahora las tristes papeletas bostezaban su contagioso aburrimiento, su falta de interés, su igualitario desdén hacia todos, y cerré los ojos para elegir a ciegas, para soslayar mi responsabilidad.
Llevo los dos sobres en el bolsillo, y sin mirar saco uno de ellos y lo meto en la urna. El otro me lo ha dado mi hijo, es la carta a los reyes magos, y lo debo meter en el buzón, pero me he equivocado de sobre, o de candidado, no sé, ¿se presenta Baltasar a estas elecciones?
Si meto mi voto en un bote, y el bote lo meto en un saco, y del saco saco el voto del bote, y devuelvo el bote al saco, y el voto sacado del saco y del bote lo meto en la urna diurna, cumpliré mi papel de ser fiel al país y elegir lo que merezco meter en el saco.
Veo las noticias, la propaganda electoral: no va a haber más gente en paro, nadie va a pasar hambre, ningún ser humano tendrá que huír de su país por ningún motivo... ¿es que tendrán razón los mayas y se va a terminar el mundo?
El enemigo del escritor no es la piratería: es el anonimato (Tim O´reilly).
sábado, 19 de noviembre de 2011
domingo, 6 de noviembre de 2011
NOCHEBUENA
- Venga, tío, enrollate, que es nochebuena.
- Lo siento, pero yo no soy papá Noel.
El chico le miraba, con su mejor cara de niño bueno, pero el revisor no estaba dispuesto a dejarse convencer.
- ¿Y qué tengo que hacer entonces?
- Ahí tienes las normas -señaló el pequeño letrero situado a su derecha- si pagas ahora mismo, tienes que darme diez euros.
- ¡Como te pasas!
Los que ocupaban las sillas adyacentes comenzaban a mirarlos, en parte divertidos por la conversación, pero murmurando entre ellos y tomando partido por uno u otro bando, y los guardias de seguridad llegaban también para apoyar a su compañero.
- Puedes pagar ahora, o hacer un pago aplazado, pero entonces serán cincuenta euros.
- ¡Cincuenta! -el muchacho comenzaba a buscar en los bolsillos, y finalmente sacaba la cartera y comenzaba a contar el dinero que llevaba- solo tengo ocho cincuenta.
- Pues lo siento, tendrás que dejarme tus datos y tienes un par de días para pagar en alguna taquilla.
- ¡Pero si no llega ni a dos euros, por favor!
La discusión continuaba, la gente entraba y salía en las distintas paradas, cargados con sus bolsas de regalos y haciendo un extraño vacío alrededor del polizón, que optó por pedir el dinero que le faltaba a los dos chavales que tenía a su izquierda.
- Lo siento -contestó uno de ellos- no llevo dinero.
- No, si es que no tienen por qué darle dinero si no le conocen -protestó el guardia de seguridad, que también tenía ganas de terminar la jornada y comer el pavo asado que sin duda estaría cocinando en ese momento su esposa.
- Toma.
La mujer que ocupaba un asiento cercano le tendió la mano con el dinero que le faltaba, lo que hizo enfadar más al guardia de seguridad.
- ¿Usted le conoce?
- Sí, le conozco -mintió con desfachatez.
- Muchas gracias -el muchacho cogió el dinero y se lo pasó al revisor, mientras el guardia de seguridad seguía protestando del altruista gesto de la mujer.
- Hay que ser solidarios -protestó también ella- sobre todo en estas fechas.
Revisores y guardias de seguridad bajaron en la siguiente parada, y el muchacho se levantó para agradecer nuevamente el gesto de su benefactora.
- De verdad, muchas gracias, no sabe cuanto se lo agradezco.
- No pasa nada.
Dos paradas más tarde la mujer bajó del tranvía, y el chico también lo hizo.
- ¿Quiere que le ayude con las bolsas, para agradecérselo?
- No, tranquilo, voy bien.
- De verdad, va muy cargada, no me importa ayudarla.
Caminaba al mismo paso, y la mujer comenzó a acelerar el suyo, y no solo por el frío que hacía en la calle.
- Deme las bolsas, por favor, y de paso la cartera.
En el oscuro callejón brillaba la hoja recién sacada de alguna parte, y la mujer por contra palideció.
- Pero...
- Usted misma lo ha dicho, hay que ser solidarios, y más en estas fechas.
lunes, 31 de octubre de 2011
Flores para los muertos
¡Flores, flores para los muertos! Los cuerpos se remueven en sus tumbas, cuchichean entre ellos, ¿crees que este año le traerán algo a Rosita? ¿Viste el ramo tan enorme que le pusieron a Carlos? ¡Pues yo espero que mi marido recuerde que tengo alergia a las margaritas!
Un año más, un día al año, los vivos recuerdan a sus muertos, les llevan flores y limpian sus lápidas.
Un año más, un día al año, los muertos recuerdan a sus vivos, saben que competirán con otros vivos para ser los que más flores llevan, los que mejor cuidada tienen la lápida, y que regresarán aliviados a sus casas, a olvidar lo que no pueden olvidar,
DIALOGO PERFECTO
Una acogedora salita, y en ella un hombre de cierta edad cómodamente instalado lee interesadísimo el periódico.
-¿Hola cariño, ya estás en casa?
- Si, he... he...he terminado temprano.
- Verás, yo vengo de requerir información, para preparar la fiesta de nuestro aniversario.
- Bien.
- Yo había pensado invitar a los suegros de nuestra hija que están de paso; pero creo que ella es vegetariana y no sé que menú le podría preparar.
- Claro, claro.
- Por otra parte a la niña le gusta el cordero, que con unas patatas quedaría muy bien.
- Si como digas.
-Pero claro , su marido prefiere el pescado, y no sé a cual de ellos complacer.
-Será perfecto.
-Pensándolo bien puedo hacer las dos cosas, carne y pescado. Añado unas verduras, y así al agrado de todos, ya que desconozco los gustos culinarios del suegro de la niña.
- Si encantador.
-¿Que te parece si empezamos con una sopa y para espesarla pongo un poco de serrin?
-Buenisimo.
-¿Y si para dar un poco más de sabor a la tarta la rocío con cianuro?
-Una idea estupenda.
-Gracias cariño, como de costumbre tus ideas me han ayudado mucho.
-Yo también a tí.
P.H.Y.
-¿Hola cariño, ya estás en casa?
- Si, he... he...he terminado temprano.
- Verás, yo vengo de requerir información, para preparar la fiesta de nuestro aniversario.
- Bien.
- Yo había pensado invitar a los suegros de nuestra hija que están de paso; pero creo que ella es vegetariana y no sé que menú le podría preparar.
- Claro, claro.
- Por otra parte a la niña le gusta el cordero, que con unas patatas quedaría muy bien.
- Si como digas.
-Pero claro , su marido prefiere el pescado, y no sé a cual de ellos complacer.
-Será perfecto.
-Pensándolo bien puedo hacer las dos cosas, carne y pescado. Añado unas verduras, y así al agrado de todos, ya que desconozco los gustos culinarios del suegro de la niña.
- Si encantador.
-¿Que te parece si empezamos con una sopa y para espesarla pongo un poco de serrin?
-Buenisimo.
-¿Y si para dar un poco más de sabor a la tarta la rocío con cianuro?
-Una idea estupenda.
-Gracias cariño, como de costumbre tus ideas me han ayudado mucho.
-Yo también a tí.
P.H.Y.
viernes, 7 de octubre de 2011
Miedo, ¿a qué?
Tengo miedo.
Miro a mi alrededor sin saber dónde estoy, por un momento todo me es desconocido, no sé de quien es la cama en la que me despierto, no sé a quien pertenece esta habitación, no sé qué día es hoy, y tengo miedo, me aterra haber perdido mi pasado, siento pánico al imaginar que mi vida se convierta en eso, en una niebla densa que me envuelva, que me separe de mi ayer, de las cosas buenas y malas que he ido atesorando egoistamente.
Calma, tranquilidad, piensa un poco... sí, es mi dormitorio, estoy en mi propia cama, y hoy es... martes,¡no!, miércoles, un pequeño fallo sin importancia, una ligera neblina que se va deshaciendo con los rayos del sol que entran por la ventana, por mi ventana.
De momento suspiro, aliviada, recordando las actividades programadas para el nuevo día que comienza, pero sé que mañana volveré a sentir el mismo miedo, y pasado mañana, y el día siguiente, hasta que un día me despierte sin recordar de qué tengo miedo.
M.J.
domingo, 2 de octubre de 2011
Una reunión social
Derecha, tres mujeres:
- O sea, son unos tacones de aguja, de más de quince centímetros.
- ¿Sí? ¿y de qué color?
- Pues tengo en rojo, en blanco y en negro, por supuesto, si quieres te dejo unos.
- ¡Huy, sí Mari!
¡Puagh! Pasemos a la izquierda, hombres:
- ¡Messi no tiene rival, chaval, no me lo compares con nadie!
- ¿Qué te pareció el chupinazo de...?
¡Cielos! ¿en qué idioma hablan? Volvamos a las chicas:
- Yo le digo que facebook está desfasado, todos los chismes están en twitter.
- ¡No digas chorradas! Ahora lo que se lleva es... -no sé qué dicen, sigo en otro planeta.
Intentemos una nueva incursión por el otro bando:
- Yo salgo con la perra -bien, la cosa promete- y disparo, y si fallo el tiro y otro cazador lo mata, mi perra se queda quieta y el otro perro...
¿Se puede disfrutar asesinando a un pobre bicho inocente?
¡Vale, demostrado, soy insociable, y a mucha honra!
M.J.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Increible
El pasado lunes tenía cita en la nueva FE. Como la tengo muy, pero que muy cerquita de casa, me levanté temprano pues la cita era a las 10:30, por lo que a las 8:45 ya estaba en la parada del autobús. Tras una espera de 10:00 minutos, empezó mi viaje. Una hora aproximada de turismo por Valencia.
Llegada al hospital y busqueda de la torre C planta 6ª. Un larguisimo pasillo hasta llegar al ascensor, donde una cola de treinta o cuarenta personas esperaban para utilizar uno de los tres ascensores que hay.Llego por fín a la 6ª planta y me enfrento con una maquinita contestataria que ha decidido no trabajar ese día, y no expende los números de la consulta.
Me remiten a un despacho donde una enfermera hace mi hoja de programación de visita, y resulta que oftalmología no se encuentra en la torre C si no en la B, vuelta a empezar con cola incluída. Una vez localizada, y con mi numero de consulta en la mano, la enfermera me indica hacia donde dirigirme. Por más que busco la consulta "mising" vuelta a información, resulta que las consultas están cortadas por un pasillo y la mía está al otro lado.
¿ Será mi sino perder habitaciones de hotel y consultas?
Tras una larga espera me hacen la prueva para la que fuí, y vuelta a hacer turismo de regreso que fué a las 12:45.
¡Como te añoro mi vieja FE!
P.H.Y.
Llegada al hospital y busqueda de la torre C planta 6ª. Un larguisimo pasillo hasta llegar al ascensor, donde una cola de treinta o cuarenta personas esperaban para utilizar uno de los tres ascensores que hay.Llego por fín a la 6ª planta y me enfrento con una maquinita contestataria que ha decidido no trabajar ese día, y no expende los números de la consulta.
Me remiten a un despacho donde una enfermera hace mi hoja de programación de visita, y resulta que oftalmología no se encuentra en la torre C si no en la B, vuelta a empezar con cola incluída. Una vez localizada, y con mi numero de consulta en la mano, la enfermera me indica hacia donde dirigirme. Por más que busco la consulta "mising" vuelta a información, resulta que las consultas están cortadas por un pasillo y la mía está al otro lado.
¿ Será mi sino perder habitaciones de hotel y consultas?
Tras una larga espera me hacen la prueva para la que fuí, y vuelta a hacer turismo de regreso que fué a las 12:45.
¡Como te añoro mi vieja FE!
P.H.Y.
domingo, 18 de septiembre de 2011
¿Instinto?
La encina está cargada de bellotas, y además del fruto, el árbol ofrece una sombra en la que se refugia el poco aire fresco que circula por la montaña; un círculo imperfecto, oscuro, en el que nos refugiamos mientras observamos el nítido paisaje, oyendo allá abajo el relincho de un caballo, el ladrido de un perro, el grito de un niño. Mi perro corre alegremente, como siempre que le llevo al campo, pero se detiene como yo a la sombra de la encina, baja el morro hasta el suelo, lo pega a la tierra, y esnifa groseramente, luego me mira, con esos asombrosos y asombrados ojos castaños, se tumba y adelanta la pata hacia la ligera ondulación de la tierra, hacia esa zona un poco más hundida, y desde allí me vuelve a mirar, preguntando mudamente. "Sí, es aquí" le respondo con palabras, al tiempo que le abrazo y lloramos juntos, yo con agua en los ojos, él con lágrimas en el alma, y así estamos unos minutos, hasta que decidimos alejarnos del hermoso lugar donde descansan los restos de nuestra antigua amiga.
M.J.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
En el bosque
Era una loba solitaria, desde siempre, nunca se había sentido a gusto en la manada, a pesar de que su naturaleza sociable la impelía a rodearse de los suyos, y finalmente estaba sola. Bebió agua del manantial, y le satisfizo la imagen que el arroyo la devolvía, aquel pelaje gris, lustroso, aquellos ojos castaños, rasgados, inteligentes, aquellos bigotes sensibles, retráctiles... sí, era un hermoso ejemplar, pero tenía hambre, llevaba un par de días sin tomar bocado, y el estómago comenzaba a molestarle cuando golpeó su fino olfato aquel inconfundible olor, olor a comida, olor a alimento, el olor de aquel peludo animalillo que, como ella, bajaba a saciar su sed: movía las patitas delanteras, estiraba el cuerpo, adelantaba luego las patas traseras, más largas, en un gracioso saltito que volvía a convertir su cuerpo en una suave pelota peluda, mientras las largas orejas se movían en todas direcciones.
La loba asumió de inmediato la posición de acecho, su cuerpo elástico se encogió hasta casi desaparecer entre la hierba, y sus ojos se entrecerraron para enfocar a su presa.
El gordo y suave conejo seguía moviéndose lentamente, paso a paso, hacia la orilla.
La loba seguía moviéndose lentamente, la cabeza gacha, paso a paso hacia la orilla, hacia su comida que cada vez estaba más cerca, más al alcance de sus fauces abiertas, del morro que se le encogía como un acordeón, mostrando los ansiosos colmillos.
Apenas un par de metros separaba a ambos animales, el olor se hacía irresistible, la boca comenzaba a gotearle, y el conejo se detuvo, asustado, todavía sin saber qué pasaba, pero notando que algo no iba bien. También la loba se detuvo, convertida en estatua, sabiendo que solo tenía que saltar para caer sobre aquel precioso peluche que ahora la estaba mirando, que alargaba sus bigotes hacia ella, olisqueando, el cuerpo tembloroso, ansioso, con tanto terror como admiración, tal vez deseando en lo más hondo que aquel hermoso depredador lo convirtiese en su cena, y la loba no podía hacerlo, relajó el cuerpo, se acercó hasta el límpido manantial, y bebió el mismo agua que bebía el conejo, los dos juntos, los dos pelajes confundidos, los dos olores entremezclados, los dos corazones latiendo a un mismo ritmo acelerado, confuso.
M.J.
lunes, 12 de septiembre de 2011
La arquera
Cruzo el puente, mi arco está preparado para cualquier eventualidad, y cuando los orcos atacan los masacro; sigo mi avance, aparecen más enemigos, y mi amigo el centauro me ayuda con sus envidiables coces; el mago me vende unas pócimas; los goblins se multiplican a mi alrededor; el alcalde me pide ayuda para encontrar a su hija secuestrada, mientras el herrero asegura que en ese pueblo estoy de más. Subo a mi caballo y parto veloz hacia mi siguiente misión, pero una horda de ogros sale de una cueva, atacándome con martillos y mazas, y después de matar a mi caballo, consiguen aniquilarme a mi... que renazco al otro lado del puente...
¡Esta juventud, qué modo de perder el tiempo con los video-juegos! Me parece que esta noche ceno un bocadillo de fiambre, que tengo que subir de nivel.
M.J.
domingo, 11 de septiembre de 2011
Domingo
Es domingo, septiembre, pero sigue haciendo calor, el sol entra por el balcón sin que nada le detenga, ilumina con su esplendor, y busca una piel adecuada para provocarle un cáncer de piel; espero que lo haga en la playa, donde todos esos cuerpos sudorosos se pelean por un par de metros cuadrados de superficie caliente, temerosos de que llegue el crudo invierno y ya no puedan hacerlo. Yo consagro el domingo al sofá, al ordenador, a las tostadas con crema de chocolate, a ese no hacer nada que tan dificil de conseguir es en ocasiones, a ese aburrimiento que se disfruta cuando no nos viene obligado. Y el verbo se hizo... verbo, adjetivo, sustantivo, se hizo pasado y futuro, y habitó entre nosotros, y le fumigamos como a una plaga, y le devoramos como sobervio manjar. Levanto mi vaso vacío, me limpio las manchas de chocolate que, no sé cómo, han llegado hasta mis muslos desnudos, y mientras pienso qué puedo hacer el resto de las horas de este domingo luminoso, vuelvo a tumbarme en el sofá. Podéis ir en paz.
sábado, 3 de septiembre de 2011
Vacaciones soñadas
Es casi noche cerrada cuando llegamos al pintoresco y bonito bungalow que el hotel, donde un grupo de amigas hemos decidido pasar unos estupendos días de vacaciones nos ha reservado.
Una cena ligera y a descansar, pues el viaje nos ha agotado.
Con los primeros rayos de sol me despierto, y aprovecho para conocer el entorno y apreciar la vegetación que nos rodea, por ello al volver a la habitación expreso en voz alta mi satisfacción.
-¡ Es perfecto |! Nunca creí que pudiésemos pasar unos días de asueto en un sitio tan encantador, debemos de aprovechar el tiempo.
-¿Chicas estáis preparadas ? La playa nos espera.
-¿Ya estás despierta ?
-¡Claro! Lo estoy desde hace un buen rato, ya dí mi paseo matinal, he recorrido los alrededores que son preciosos; una lengua de roca se adentra en el mar, como si fuera un trampolín natural,invitándote a visitar sus azules y cristalinas aguas,cuyo fondo te muestra un precioso mosaico de formas y colores. Cerca hay un bonito y alegre restaurante en cuya terraza la brisa del mar te acaricia el rostro mientras degustas las “delicatessen “ que en él sirven.
-¿ Todo lo que nos cuentas lo has descubierto esta mañana dando un paseo ?¿ Ha que hora te has levantado?
-A las siete, no soy como otras, que les cuesta abandonar el lecho, y cuando lo hacen tardan un montón hasta ponerse en movimiento. Hablando de movimiento, si no nos apresuramos nos quedaremos sin desayunar, pues la hora en que finaliza el servicio está cercana.
-Tal y como decías el paisaje es encantador, y el entorno una invitación a la lectura, conversaciones íntimas y relajación. Esta nos vendrá muy bien si queremos estar en forma para la fiestecita que se anúncia en el hotel esta noche.
-¿ Hay una fiesta en el hotel ?
-¡ Hija claro!No te enteras de nada.¿ Se puede saber de que te sirve madrugar tanto?
-Pues mira, sirve para que no nos quedemos sin desayunar, por ejemplo.
-Bien, como ya hemos tomado nuestro desayuno, estupendo por cierto, podíamos dar un paseo y así programar nuestra velada, que tiene que ser inolvidable.
¡Miradme chicas !¿Qué os parece mi modelito? Esta noche quiero comerme el mundo.
-Para .Para. Deja algo para tus amigas, ya sabes lo que dice el refrán “que el tambor también es tropa.” En este caso “tambores “.
La tarde cae lentamente cuando nos dirigimos al salón del hotel que desde lejos se ve profusamente iluminado, una suave música invita a compartir y disfrutar la embriaguez de la noche, que acompañada por la ligera brisa y el murmullo de las olas al acariciar la todavía tibia arena, promete ser inolvidable.
-¡ Mamá!Ya estoy en casa y tengo mucha hambre,¿Dónde está mi merienda?
-¡Mamá.Mamá!¿Donde estás?
-Regresando de mis vacaciones hijo.Regresando de mis vacaciones.
P.H.Y.
martes, 30 de agosto de 2011
Historia de una lipotimia
Ya me sentía mal en casa, me dolían los huesos, estaba mareada y tenía mucho frío, a pesar de estar a más de treinta grados, pero como era el primer día que tenía a mi amiga de vuelta de vacaciones, me animé a salir, pensando que entre su compañía y el aire de la calle me pondría mejor.
Fuimos a un centro comercial, y seguía sintiéndome mal, por lo que al final, creo, le dije que nos fuésemos a casa, y ante mi sorpresa, ella se teletransportó: estábamos dentro de la tienda, y al momento siguiente estábamos a varios metros, ella dándome golpecitos en la cara, y yo tumbada en un banco.
¡Cielos, qué mal me sentía!
Llegaron los del samu, y me tomaron la tensión, tan bajita como yo; me pincharon en un dedo, y no me salía sangre, me volvieron a pinchar, y apretando mucho consiguieron una gotita, y yo recordé que los cadáveres no sangran, ¿estaba muerta?
- ¿Me oís hablar?
No me contestaron.
- ¿Estoy hablando?
Nada.
Y la cosa fue a más, me arrastraron por todo el centro comercial en una silla de ruedas, ¡qué vergüenza! y yo seguía sin saber si hablaba en voz alta o solo pensaba las cosas, porque no me respondían, ¿me había muerto, y todavía seguía atada a mi cuerpo físico?
Entramos en el ascensor, y aunque no era ni mucho menos la primera vez que lo hacía, sí que fue la primera vez con esa distinta perspectiva, con lo que descubrí que no solo las paredes, sino también el techo, eran de espejo.
- ¡Qué erótico es esto!
- Pues sí -¡vaya, por fin había hablado en voz alta, no estaba muerta!- si queréis paro el ascensor y hacemos un trío.
Y lo cierto es que era guapo el chaval, ¿por qué no me habría hecho el boca a boca? Cuando levanté un poco la cabeza lo comprendí, aunque volví a dudar de que estuviese viva.
- ¡Menudo careto, esa no soy yo!
Me metieron en la ambulancia, pero el chico guapo se puso al volante, con mi amiga a su lado, y a mi me dejaron con el más feo, ¡qué injusticia!
Pusieron la sirena, y pensé que si todavía no estaba muerta, debía estar grave para que tuvieran tanta prisa, pero cuando finalmente llegamos al hospital, y después de separarme de mi guapo sanitario, me volvieron a colocar en una silla de ruedas, y me aparcaron durante horas, con lo que de puro aburrimiento mi forma astral fue regresando a mi cuerpo físico, dejó de ser un ente sin forma definida, ni color, y tuvo que recordar que como entidad material le urgían ciertas necesidades, y con las piernas todavía temblorosas después de haber vagabundeado por el éter, tuve que dirigir mi estremecida carne hasta el maloliente cuarto de baño, jugando a la "marcha atrás" para introducir solo un chorrito en el bote de muestras, y seguir esperando un par de horas más en otra plaza de aparcamiento hasta que me dieron el visto bueno para regresar a casa.
- Cuando te vuelva a pasar -se despidió el médico- vuelves.
M.J.
jueves, 25 de agosto de 2011
Futuro imperfecto del verbo amar
Soy de las que piensan que el amor no tiene barreras, pero sí que las tiene, no siempre es compatible con el tiempo. Yo ya llevaba años siendo castigada por mis travesuras cuando él nació, ¿cómo podía haber estado enamorada de alguien que todavía no existía, que ni siquiera era un proyecto en la mente de sus padres? Y eso en el pasado, ¿qué decir del futuro? Pensemos: cuando yo cumpla cien años, que los cumpliré, él todavía será un jovencito de noventa y cuatro, ¡imposible superar esa barrera! Tendremos que cambiar el futuro imperfecto del verbo amar, porque el verbo amar siempre es imperfecto.
M.J.
lunes, 25 de julio de 2011
Avería telefónica
Desde ayer estoy sin línea en el teléfono, así que pasadas las veinticuatros horas de rigor, me decido a llamar por el teléfono móvil para ver qué ocurre.
Primero la musiquita.
Luego una voz grabada que comienza a darte opciones, hasta que consigues encontrar la que más te cuadra.
Por supuesto, tienes que marcar los números de tu carnet de identidad, para asegurarse de que eres el titular.
Hecho.
No es suficiente, vuelve a marcar el número del teléfono fijo.
Vale, hecho.
Más musiquita, nuevas opciones de la voz grabada, que finalmente acepta pasarte con uno de los técnicos, después de otro breve lapso de música hortera.
- Si, ¿dígame?
Por fin una voz humana, la calidez de una persona al otro lado de la línea, un hombre que incluso parece simpático.
- Pues es que no tengo línea en el teléfono.
- ¿Y cómo me está llamando?
Bueno, el chico puede ser agradable y simpático, tal vez incluso guapo, pero desde luego, una lumbrera no es.
- Desde el móvil, y no sé cuánto saldo tengo.
- Bien, no se preocupe, esto es rápido, ¿ha comprobado usted que los teléfonos están bien colgados?
Einstein, hijo mío, al parecer te llevaste toda la inteligencia que habían dejado para repartir entre los de tu género.
A pesar de todo, los compruebo, los dos teléfonos de la casa, bien colocados en su sitio, como dos buenos chicos que no funcionan.
- Vale, comprobado, y siguen sin dar línea.
Lo cual hasta para él debería ser una estupidez, porque aunque estuvieran mal colgados, al coger yo el auricular sí que daría línea, ¿no?
- Bien, pues desconéctelos, que voy a probar desde aquí a ver si puedo arreglarlo.
- Vale, un momento.
Primero el del comedor, y luego corro hasta mi dormitorio, donde hago lo mismo con el segundo, y mientras espero a que mi torpe pero agradable interlocutor me diga algo más, de nuevo una de esas "agradables " voces grabadas: "le quedan pocos segundos de saldo".
- ¡Oiga, oiga! -me desespero, mirando al teléfono con odio, sin recordar que nunca se debe volcar la ira sobre el mensajero de las malas noticias.
"Le quedan escasos segundos de saldo"
Y a continuación el aparato se muere, ¡estoy completamente incomunicada!
Me miro, todavía en pijama, porque no quería que pasara otro día sin arreglar aquello, y me visto rápidamente, lo primero que pillo, y con las chanclas de estar por casa, sin lavarme siquiera la cara y peinándome en el ascensor con los dedos, corro hasta el banco y recargo el saldo de mi móvil; vuelvo a casa corriendo y repito la misma historia, con la esperanza de que el chico se haya dado cuenta y coja mi llamada.
Pero no, de nuevo la musiquita y la voz grabada con sus diversas opciones, de nuevo repetir toda la historia, y cuando llego al técnico, también me lo han cambiado, ahora es una mujer de origen sudamericano, que no sé si es que no habla bien el español, o es que la pagan por minutos, porque le tengo que repetir casi todo lo que me pregunta, y también yo la tengo que hacer lo mismo, puesto que apenas la entiendo.
- Bien, su teléfono no da línea.
¡Vaya descubrimiento! Casi veo ahora inteligente al muchacho anterior, pero por supuesto no digo nada, no me arriesgo a que me cuelgue y tenga que volver a empezar.
- Usted llama desde el... -y da todas las cifras de mi número de móvil, que como ni yo misma sé si es correcto, tengo que comprobarlo antes de asentir.
¿Y como es eso? Le tengo que repetir varias veces el número de fijo, que lo tienen en su contrato, el número de mi carnet de identidad, que lo tendrán igualmente en sus ordenadores, pero el número del móvil, que nunca lo doy porque nunca sé cual es, resulta que lo tienen también y que no lo dudan ni un momento.
- Bien, señora, pues tendrá que ir un técnico a su casa.
- ¿Y cuándo vendrá?
- A lo largo del día de hoy, o mañana -¿mañana, sábado?- se pondrá en contacto con usted en este número, para ver cuando le viene bien que acuda a su domicilio.
- Vale, de acuerdo.
Podría preguntarle más cosas, asegurarme de si vendrían en sábado, o si tendría que esperar hasta el lunes, pero es mi saldo, y segura de que no me va a decir nada concreto, decido dar por terminada la conversación, y esperar, esperar, esperar...
M.J.
los premiados del XV Premi “La rosa de paper” categoría E, La Florida-Catarroja
Paràlisi
Temps de silencis públics i familiars
que ofegaven l´alé de les veritats feridores.
La por al cos subjectava la necessitat
d´explicar l´inexplicable,
aquelles preguntes que no tenien resposta
i eren coses de persones majors.
Quan els majors parlen els xiquets callen,
ens responien si volies ficar-hi cullerada
en les críptiques converses adultes.
Tanmateix descobríem bàndols i individus,
intuïts subtilment en secretes xerrades.
I esdevenien fets que malgrat totes les cauteles
se sabien i es comentaven.
Vampiresques capes verdes
decomissaven el treball honrat
a camins i carreteres
perquè s´enriquiren d´estraperlo
els beneficiaris de la croada.
Han envellit el temps i els fets
però encara hi ha massa respostes
que hauran de depurar l´incomprensible
i esclatar el silenci perquè es faça la llum.
Ressons
Olors que solquen el vent
des de dolls impensats,
imatges entelades i fugisseres
copsades de sobte sense saber com,
palps imperceptibles,
sintonies que relaten
nodridores coneixences.
Llamps que revifen
la vida que créiem adormida... o morta.
Sacsejats per aquests ressons,
allarguem el viure del passat,
reculem en el temps,
ressuscitem impossibles
i tornem a gaudir
del que no ens plau haver perdut.
Boira
Examine fil per randa la vida amb vosaltres,
i contemple les fotos més estimades.
Els sentiments romanen intactes,
com el dia que partireu,
tanmateix però, comprove, desconsolat,
que una odiosa boira cobreix com un tel
el vostre record més dilecte,
i sembla que us allunyeu de mi
com en un comiat de tren.
Deu ser un malson.
Josep Micó
Temps de silencis públics i familiars
que ofegaven l´alé de les veritats feridores.
La por al cos subjectava la necessitat
d´explicar l´inexplicable,
aquelles preguntes que no tenien resposta
i eren coses de persones majors.
Quan els majors parlen els xiquets callen,
ens responien si volies ficar-hi cullerada
en les críptiques converses adultes.
Tanmateix descobríem bàndols i individus,
intuïts subtilment en secretes xerrades.
I esdevenien fets que malgrat totes les cauteles
se sabien i es comentaven.
Vampiresques capes verdes
decomissaven el treball honrat
a camins i carreteres
perquè s´enriquiren d´estraperlo
els beneficiaris de la croada.
Han envellit el temps i els fets
però encara hi ha massa respostes
que hauran de depurar l´incomprensible
i esclatar el silenci perquè es faça la llum.
Ressons
Olors que solquen el vent
des de dolls impensats,
imatges entelades i fugisseres
copsades de sobte sense saber com,
palps imperceptibles,
sintonies que relaten
nodridores coneixences.
Llamps que revifen
la vida que créiem adormida... o morta.
Sacsejats per aquests ressons,
allarguem el viure del passat,
reculem en el temps,
ressuscitem impossibles
i tornem a gaudir
del que no ens plau haver perdut.
Boira
Examine fil per randa la vida amb vosaltres,
i contemple les fotos més estimades.
Els sentiments romanen intactes,
com el dia que partireu,
tanmateix però, comprove, desconsolat,
que una odiosa boira cobreix com un tel
el vostre record més dilecte,
i sembla que us allunyeu de mi
com en un comiat de tren.
Deu ser un malson.
Josep Micó
viernes, 22 de julio de 2011
Un día de verano
El otro día me encontré en la calle con un conocido, y aunque yo no soy muy dada a la conversación, él suplía con su entusiasmo el mio:
- Hacía tiempo que no nos veíamos.
- Sí, es verdad.
Y vivimos en manzanas contiguas.
- ¿Ya no te apuntas a ninguna actividad?
- Últimamente no, estoy muy vaga.
- Pues el otro día estuvimos haciendo una muy maja, alrededor del barrio del Cabañal, contando su historia y sus costumbres, y con...
Me limito a sonreír mientras él me sigue contando cómo fue la actividad a la que no acudí, y como hace bastante calor, nos movemos sin ponernos de acuerdo previamente hacia la sombra de un árbol, por lo que deduzco que él no tiene prisa en irse.
- ¿Sabes que mi hermano está saliendo con una chica?
- ¡Ah, sí, pues me alegro!
Su hermano es algo más joven que él, pero tampoco cumplirá ya los cuarenta.
- El problema es que la chica es más joven.
- Normal, a todos nos gustan más jovenes.
- ¿Pero sabes cuánto se llevan?
- Espero que por lo menos tenga dieciocho.
El me mira, con sorna, y yo pienso que su hermano debe estar saliendo con alguna niña del cole, pero debería recordar que él se burla de todo.
- Un día -se burla de mi- es un día más joven que él.
- Muy vieja entonces -le sigo la burla- ¿y a ti no te gusta ninguna?
- Pues sí, me gusta una, pero no me hace caso.
- Ya, eso suele pasar, a mi me ocurre lo mismo, pero en mi caso es peor.
- ¿Peor, por qué?
- Porque los hombres nunca decís que no a ninguna mujer.
- Eso no es cierto -se defiende, ofendido- eso es un mito, nosotros también tenemos nuestro corazoncito y sabemos ser sensibles.
¿De verdad? ¡Vamos a probar!
- ¿Te apetece que echemos un polvo?
- ¿En tu casa o en la mía?
M.J.
martes, 5 de julio de 2011
Aquí me quedo
Ella se pregunta donde está.No reconoce el entorno y casi ni así misma. Su mente otrora super activa parece no tener reacciones, encontrandose en un estado limbático que la sume en una especie de letargo impidiendole reaccionar, pero que no evita la formulación de preguntas. Con gran dificultad se dirije a la ventana del desconocido cuarto que la cobija, y queda gratamente sorprendida por el maravilloso paisaje que se extiende ante ella. Los árboles muestran orgullosos sus hojas de un marrón otoñal que al ser mecidas por el viento caen dulcemente sobre la húmeda tierra, formando un tapiz que al recibir el sol naciente brilla con cambiantes colores.
Ensimismada en la contemplación, no oye la puerta que suavemente se abre dando paso a la dueña de la casa. Una persona de edad indefinida pero con aire resuelto que al verla acodada en la ventana esboza una amplia sonrisa y se dirije hacia ella.
-Buenos días, soy María la propietaria de esta casa, es decir la casa familiar,aqui vivimos, mi marido y dos de mis hijos, el tercero vive en la ciudad.Pero dejemos esto para más adelante ¿Como se encuentra?
-Sinceramente no lo sé, no recuerdo nada, no sé como he llegado aquí.
-Verá, hace cuatro días la hija de la vecina la encontró cerca de aquí, estaba conmocionada y caminaba sin rumbo.La metimos en la cama y ha dormido hasta ahora, el doctor no se explica este hecho. Pero desconociendo todo lo que a usted se refiere,no ha podido hacer otra cosa que esperar y observar constatando que no corria peligro alguno.
-Si me proporciona su dirección podremos notificar a su familia que se encuentra bien,no lo hicimos porque no tenía ningún tipo de documentación.
-No recuerdo de donde soy.
-¿Como se llama?
-No lo sé.
-Bien no se preocupe, todo se arreglrá, ahora le traeré el desayuno, debe de recuperar fuerzas.
María sale tan sigilosamente como entró, dejando a nuestra protagonista sumida en sus pensamientos.
¿Como he llegado aquí? Una ráfaga luminosa cruza el cielo en pleno día dándole la contestación. Ha venido buscando a Gurb, y a su compañero, enviada por los lideres de su planeta. Pues éstos habían decidido quedarse en la tierra, y elle debía activar una rápida busqueda y un pronto regreso.
Pero con lo poco que conocía de la tierra, empezaba a comprenderles y presentía que la busqueda iba a ser, pero que muy, muy lenta.
P.H.Y.
Ensimismada en la contemplación, no oye la puerta que suavemente se abre dando paso a la dueña de la casa. Una persona de edad indefinida pero con aire resuelto que al verla acodada en la ventana esboza una amplia sonrisa y se dirije hacia ella.
-Buenos días, soy María la propietaria de esta casa, es decir la casa familiar,aqui vivimos, mi marido y dos de mis hijos, el tercero vive en la ciudad.Pero dejemos esto para más adelante ¿Como se encuentra?
-Sinceramente no lo sé, no recuerdo nada, no sé como he llegado aquí.
-Verá, hace cuatro días la hija de la vecina la encontró cerca de aquí, estaba conmocionada y caminaba sin rumbo.La metimos en la cama y ha dormido hasta ahora, el doctor no se explica este hecho. Pero desconociendo todo lo que a usted se refiere,no ha podido hacer otra cosa que esperar y observar constatando que no corria peligro alguno.
-Si me proporciona su dirección podremos notificar a su familia que se encuentra bien,no lo hicimos porque no tenía ningún tipo de documentación.
-No recuerdo de donde soy.
-¿Como se llama?
-No lo sé.
-Bien no se preocupe, todo se arreglrá, ahora le traeré el desayuno, debe de recuperar fuerzas.
María sale tan sigilosamente como entró, dejando a nuestra protagonista sumida en sus pensamientos.
¿Como he llegado aquí? Una ráfaga luminosa cruza el cielo en pleno día dándole la contestación. Ha venido buscando a Gurb, y a su compañero, enviada por los lideres de su planeta. Pues éstos habían decidido quedarse en la tierra, y elle debía activar una rápida busqueda y un pronto regreso.
Pero con lo poco que conocía de la tierra, empezaba a comprenderles y presentía que la busqueda iba a ser, pero que muy, muy lenta.
P.H.Y.
jueves, 30 de junio de 2011
Antes y ahoraq
Es casi divertido
pensar en lo que he sido,
él cambió algo en mí...
antes me asustaba hasta mi sombra,
ahora el miedo es mi alfombra;
antes me escondía de mí misma,
pero él cambió mi prisma:
soy capaz de mover
el mundo con un dedo,
soy capaz de entender
un complicado credo,
soy capaz de asustar
con mi valor al miedo...
...ya no soy la misma,
soy otra mujer
desde que él me miró:
una mujer que su mirar derrite,
una mujer que juega al escondite,
una mujer que es niña, que se asombra
del amor que trasuda si él la nombra
un momento, un instante,
con esa voz de amante,
de amado, de asesino,
de mago, de adivino,
de puro masculino
que enerva el femenino
suspiro discordante
de amor agonizante.
M.J.
miércoles, 29 de junio de 2011
despedida
HOLA:
Quiero despedirme de todos vosotros los amigos, los amigos, de los martes, de los viernes compañeros en general, profesores y tantos que habeis pasado por la escuela de adultos Vicent Ventura.
Creo que el curso ha sido positivo a pesar de Las pequeñas diferencias que siempre las hay y que hayamos podido tener.
Hemos podido descubrir voraces escritoras como Mª Jose que escribe hasta mientras duerme o lectoras como Pepa que a través de sus explicaciones nos lleva a vivir el libro que nos esta explicando en el club de lectura.
¡Feliz Verano!
M.S.R.
miércoles, 22 de junio de 2011
Homenaje a Asimov
Creo que siente lástima,
creo que siente pena,
creo que siente,
pero sentir no sirve para nada:
la sagrada ley de la robótica
grabada en su cerebro positrónico
convierte la aventura calabiótica
en otro inútil gesto electrónico:
Cuidará de mi cuerpo eternamente.
La nave girará constantemente,
convertida en ataúd errante
alrededor del planeta yacente,
ciego y mudo testigo a cada instante
de esta muerte, que es vida permanente.
Diariamente le pido que me mate,
que me deje morir,
que detenga el corazón que siempre late,
que acabe mi sufrir.
Y sé que siente lástima,
y sé que siente pena,
pero sentir no sirve para nada,
y mi eterno vagar por la afilada
montaña del soñar,
no ha hecho más que empezar.
sábado, 18 de junio de 2011
Un entierro verde
La muerte es triste, el dolor es sufrimiento, pero cuando el dolor te da calambres en los brazos por el peso de un cuerpo muerto, y cuando las manos se cubren de ampollas al manejar inexpertamente el pico y la pala, parece que el sufrimiento desaparece, y una vez más vivimos solo para el aquí y ahora, y ese aquí y ese ahora nos dice que descansemos a la sombra de esa preciosa encina, que contemplemos la vista hermosa que la altura nos ofrece, que respiremos esa suave brisa que nos llena los pulmones, que nos seca el sudor, y que escupamos en las manos antes de dar unos últimos toques a la dura tierra, que se abre para recoger lo que le ofrecemos, libre de obstáculos, sin ataduras, sin envolturas, un cuerpo que vuelve a la tierra para ofrecerse como alimento, para crear nueva vida, para cumplir el ciclo de la naturaleza, para esperarme...
M.J.
sábado, 21 de mayo de 2011
El valor en la vida
Los verdaderos valientes no buscan los peligros
Valor se tiene cuando ante una enfermedad luchas minuto a minuto por no hundirte.
Valor se tiene cuando afrontas con decisión un contratiempo.
Afianzar los ideales, pese a las críticas, es tener mucho valor.
Valor es defender la intimidad propia y de los demás.
Ponerse delante de un toro o detrás de un fusil, eso no es valor.
No confundas nunca el valor con la imprudencia.
c.l.f.
sábado, 14 de mayo de 2011
Malta
Sábado: después de un vuelo sin complicaciones, llegamos a Malta, buscamos el autobús a Valleta, la capital, y después de pagar un euro por subir al cochambroso autobús, nos damos cuenta de que es nuestro primer timo: sólo cuesta 0.47, pero el conductor pasa de devolvernos nada. De allí otro autobús a Buggiba, en el que ya pagamos lo que marca el ticket, y comiendo sin dejar de caminar llegamos al hotel, y consigo rellenar en inglés el cuestionario que me presentan, ¡bien por mi! Por los alrededores del hotel solo hay una iglesia feísima, supuestamente moderna. Después de cenar, un paseito por la costa, y decido entrar en un local de internet para charrar un rato con mi hijo y que sepa que estoy bien, ¿y el teclado? ¡un horror! ni encontraba la @, ni tenía acentos, ni la "ñ" por ningún sitio, era un teclado inglés, y se me pasaban los minutos sin apenas escribir, pero finalmente consigo mandar el mensaje.
Domingo: después de desayunar intento chapurrear en inglés buscando un enchufe de tres patas para que mi compañera pueda utilizar el secador de pelo, y nos responden en español dos chicas, Inma y Susana, una pareja de lesbianas que nos aconsejan comprarlo en la capital, y después de hablar un rato (eso se lo dejo a mi compañera, que a diferencia de mi habla hasta con las piedras, mientras yo, ¡qué risa! me reservo para el inglés), decidimos ir con ellas todo el día, aprovechando que tienen alquilado un coche. Nos llevan al mercado del pescado en Marsaxlokk; a la Blue Grotto, que es una auténtica maravilla, con sus aguas de color turquesa rodeadas de corales y entre acantilados inmensos; al templo de Hagar Qim, que son cuatro piedras tapadas con un inmenso y horroroso plástico; al Popeye Village, un parque temático solo para niños, sin más interés; paramos para comer, pizza, que es lo más común en toda la isla, regado con abundante cerveza, con lo que yo hablo casi tanto como mi compañera; reposamos en una calita, y finalmente regresamos al hotel que compartimos, deteniéndonos en todos los chiringuitos en busca de compresas para Inma, y encontrando modelos tan antiguos, que podrían rivalizar con los templos anteriormente nombrados.
Lunes: dedicamos el día a callejear por Valleta, nos encontramos otro mercadito, innumerables iglesias rodeadas de bombillitas, que se ve que es algo típico allí, así como los buzones rojos, y las cabinas del mismo color. Entramos en Casa Rocca Piccola, un antiguo palacete, cuya visita, por supuesto, nos hacen en inglés, y con mis apenas cuatro palabras tengo que ir traduciendo a mi compañera, pero no importa, cuando no entiendo algo me lo invento, y listo. De allí intentamos visitar el Fuerte San Elmo, pero la policija nos intercepta el paso porque está cerrado al público, y no me sirve de nada decir que no entiendo el idioma, cuando veo el rifle lo entiendo de inmediato.
De allí pasamos a Rabbat y visitamos las catacumbas, pero no queda ningún hueso ni calavera, solo huecos en las piedras.
Luego Mdina, una ciudad amurallada, donde visitamos también el museo de la tortura, un poco tosco, pero al menos original.
Ya en el hotel, se dispara la alarma de incendios, y todos nos asomamos a los pasillos medio desnudos, riéndonos al ver que no pasa nada.
Martes: después de ir a Paola, nos encontrarnos el Hipogeo cerrado, vamos a visitar el templo neolítico de Tarxien: restos de una Venus neolítica de la fecundidad, alguna vasija, unos cuantos grabados, y piedras sueltas. De allí queremos ir a Las Tres Ciudades, y como está lejos, aceptamos subir al coche de un desconocido que se brinda a llevarnos, y como habla un poco italiano le dejo las explicaciones para mi compañera. Callejeamos por Conspicua, Vittoriosa y Senglea, y todavía nos sobra tiempo para ir a un centro comercial.
De vuelta al hotel, por la noche, nueva alarma de incendios.
Miércoles: tomamos el ferry a Gozo, una isla menor con impresionantes vistas, como la ventana azul, y el lago esmeralda, y allí conocemos a otra española, Begoña, que casi se mata entre las cortantes rocas, y estuvo su buen rato chorreando sangre; como no encontrábamos la Ciudadela, de nuevo un desconocido se brindó a acompañarnos, esta vez andando; y posteriormente buscamos la Ninu´s Grotto, una cueva con estalactitas y estalacmitas, que, curiosamente, encontramos en una casa particular, esperando a que la dueña descendiese por una silla mecánica acoplada a la escalera, y que se atascaba, por lo que cinco minutos después vimos salir a una mujer de unos 120 cm., que nos acompañó a la cueva descubierta por su abuelo: un agujero con cuatro estalactitas y cuatro estalacmitas.
Decidimos buscar la Gruta de Calipso, donde, según la leyenda, la ninfa Calipso tuvo a Ulises durante siete años, y después de que un hombre nos dijera que era gratis, una vieja nos grita algo en maltés que finalmente entendemos que es una linterna que nos ofrece por dos euros, para ver la oscura cueva, pero que solo nos la alquila, y luego se la tenemos que devolver, bien, buscamos la cueva, y encontramos un cartel que nos prohíbe pasar porque es peligroso, pero entramos, unos cuatro metros, y nada más, no hay nada más, por lo que decido subir por la montaña y esquivar a la vieja, para por lo menos llevarme la linterna.
Como se nos hizo tarde, perdimos el último bus a Buggiba, y conseguí que dos pipiolos que solo hablaban inglés nos acompañasen hasta cerca de nuestro hotel.
Jueves: Pasamos a otras islas más pequeñas: Comino y Cominoto, primero en barco, y luego en una lancha motora, para ver la laguna azul, y otras cuevas.
En el hotel se repite la alarma de incendios, de la que ya no hacemos caso.
Viernes: Nos dedicamos a descansar, en la piscina al aire libre, la climatizada, y el jacuzzi, rodeados de una familia italiana que parecen de la mafia, que lo ocupan todo tanto en la piscina como en el restaurante.
Sábado: Mientras me ducho para preparar la partida, una nueva y más prolongada alarma de incendios, pero nuevamente infundada. Y volvemos a Valencia, terminando la semana de vacaciones en Malta, y pensando ya en el siguiente viaje.
domingo, 1 de mayo de 2011
Virus
Tengo miedo
Siento que la enfermedad se va introduciendo dentro de mi, por todo mi organismo, y no puedo hacer nada para evitarlo.
Nunca antes había estado enfermo... o no lo recuerdo, porque ese es el problema, los recuerdos se me están olvidando, ya no estoy seguro de nada, buceo en mi interior, y lo que encuentro no sé si de verdad es algo mío, o algo que de alguna forma se ha introducido entre mis auténticos recuerdos, debe ser lo que llaman delirio: formas y colores, ideas y sensaciones, texturas e incluso vocablos que no sé si siempre me han pertenecido, o si me están invadiendo junto con la enefermedad.
Me reinicio, una vez más, y nuevamente mi escritorio pierde parte de su información, mis documentos se ven aligerados de su carga, y parte de mis imágenes se han perdido para siempre, y sin poderlo evitar, vuelvo a reiniciarme, sabiendo que... sabiendo...
Tengo... miedo...
M.J.
lunes, 25 de abril de 2011
Vestir santos
No sé por qué razón me han venido estos recuerdos, es posible que se deba al momento festivo que vivimos. El caso es que algunas viejas expresiones y definiciones se actualizan en mi mente. Vease las dedicadas a las "no casadas". Eran las SOLTERONAS, pero la mejor era esa de: SE VA A QUEDAR PARA VESTIR SANTOS.(por ello aludo al momento) ¿Que tendrán que ver los santos con la soltería?, aunque tampoco parece que la frase NO HAY QUIEN LE DIGA ZAPATERO QUIERES COSER,tenga algo en común con lo ya dicho.Y que decir de:SI SIGUES ASÍ TE VAS A QUEDAR COMPUESTA Y SIN NOVIO.
Me gustaría saber que han hecho las "POBRES" solteras para merecer esta cadena de improperios y san benitos ¿No casarse y vivir según su elección?
Por qué se me ha ocurrido ponerme a escribir sobre este tema que parece una tontería. Ni idéa, pero si he conseguido que alguien al leerlo esboce una sonrisa creo que ha valido la pena.
P.H.
Me gustaría saber que han hecho las "POBRES" solteras para merecer esta cadena de improperios y san benitos ¿No casarse y vivir según su elección?
Por qué se me ha ocurrido ponerme a escribir sobre este tema que parece una tontería. Ni idéa, pero si he conseguido que alguien al leerlo esboce una sonrisa creo que ha valido la pena.
P.H.
miércoles, 20 de abril de 2011
El salto cualitativo
| El salto cualitativo [Minicuento. Texto completo] Augusto Monterroso | |
| |
| Tomado de Lo demás es silencio, México, Joaquín Mortiz, 1978. |
lunes, 11 de abril de 2011
Crónica de Una lectora nada común
Estamos en primavera, los árboles comienzan a despertarse y los primeros brotes aparecen en sus ramas... en realidad eso era lo que más llamaba mi atención hoy; he asistido a esta reunión del club de lectura esperando nuevas respuestas, nuevas lecturas, valga la redundancia, pero si no me he dormido ha sido por el entusiasmo que Josep le ha puesto en su papel de moderador, algo que ha hecho muy bien, y que hubiera amenizado cualquier otro libro, pero este...
Es que no es ni siquiera malo, se limita a repetir unas ideas que en algún momento habrán sido interesantes, pero que hoy en día me parecen tan manidas y obsoletas que aburren: que la lectura enriquece... ¡por favor! ¿alguien lo puede dudar? que los poderosos quieren al pueblo estúpido para manejarle mejor... ¡ejem, ejem! ¿tenemos que seguir insistiendo?
A pesar de todo, aún han salido un par de opiniones contra las que solo la desidia me han evitado criticar:
La primera, en defensa de la monarquía, asegurando lo duro que debe ser estar siempre inaugurando hospitales o acudiendo a desfiles... evidentemente, quien lo ha dicho nunca se habrá levantado a las cinco de la mañana para pasarse ocho horas trabajando en cadena; yo tampoco, pero tengo la suficiente imaginación para comprender que hay cosas peores que cortar una cinta.
La segunda, que los ricos tienen menos opciones a la hora de elegir... ¿tengo que decir algo al respecto? Nuevamente me ataca la desidia, ¡me parece tan pueril!
Será que no estoy en mi mejor momento.
M.J.
viernes, 8 de abril de 2011
El encuentro.
Paso ante ella cada mañana al ir a comprar el periódico. Está parada delante de la puerta como a la espera.Un cruce de miradas sin más. Al cabo de unos meses me decido.
-Buenos días señora. La veo cada día y me parece absurdo pasar sin saludarla.
-Gracias, para mi empieza a ser usted como un conocido que se cruza a diario.
A partir de ese día pequeñas conversaciones y cita para el primer café. Después...
P.H.
-Buenos días señora. La veo cada día y me parece absurdo pasar sin saludarla.
-Gracias, para mi empieza a ser usted como un conocido que se cruza a diario.
A partir de ese día pequeñas conversaciones y cita para el primer café. Después...
jueves, 7 de abril de 2011
La respuesta
Los verdaderos valientes no buscan los peligros, los afrontan cuando aparecen. Eso hicieron los hermanos Luis y Pablo, unos pacíficos pescadores que cada mañana se hacían a la mar en su desvencijada barca.
-¿Qué a la caza de ballenas? -Solian lanzarles con sorna sus compañeros de pesca.Su maltrecha embarcación no les permitía alejarse mar adentro y solían faenar cerca del puerto, de ahí las puyas de sus compañeros, a quienes no respondían; silencio interpretado como falta de valentía. Pero ésta la demostraron el día que una tormenta volcó la barca de un compañero, y ellos sin importarles el riesgo acudieron a rescatarle.
P.H.Y.
Tengo miedo
Los verdaderos valientes no buscan los peligros. Me gusta el peligro pero no soy valiente, es un escudo del que me valgo para no sentirme solo.
Quien sabe que seria de el si no los buscase si no se arriesgase tanto como lo hace, pero no es valiente es que tiene miedo y no quiere sentirse solo.
M.S.R.
martes, 5 de abril de 2011
Humo negro
La oscura noche cae, como espeso humo negro
y ellos siguen allí.
Forman ya parte del paisaje urbano,
han cambiado su jungla por junglas ciudadanas,
el depredador que les atemoriza es otro ahora,
pero cuando se acerca vuelven a correr, descalzos como siempre,
sus bártulos excasos apresuradamente atados,
mientras las hienas trotan, sin ganas, tras sus pasos,
carroñeros vestidos con ropas uniformes,
con caras uniformes, ideas uniformes,
sin ganas en realidad de darles alcance,
sin querer molestarse en detener su huída,
carroñeros que gruñen, que ladran, que barritan,
que rugen con fuerza, sólo para asustarles,
que solamente rugen, porque pueden rugir,
que gozan mientras rugen, porque ellos corren al oírlos,
y dan zarpazos al aire, al humo negro que se evapora,
al humo negro que corre descalzo,
al humo negro que desaparece de nuestra vista,
al humo negro que vuelve a caer cuando los buitres desaparecen,
humo negro,
humo manso,
humo que se convierte en alquitrán,
alquitrán pegajoso, pesado, oscuro,
alquitrán que impide su movimiento, que asfixia,
alquitrán que les convierte en parte del asfalto,
que les hace invisible a nuestros blancos ojos,
que les convierte en noche,
y ellos siguen allí.
M.J.
Héroes por accidente
Los verdaderos valientes no buscan los peligros, no se ponen delante de las balas cuando el enemigo dispara, no quieren estar debajo del balcón cuando el niño se cae, no siguen el rastro de los incendios para rescatar a las víctimas, no averiguan en qué río se está ahogando alguien para acudir en su ayuda... no, los verdaderos valientes no buscan los peligros, pero los peligros siempre encuentran a los verdaderos valientes.
M.J.
sábado, 2 de abril de 2011
Elección
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo. La amistad, es libertad, es elección, es compañía, nunca puede ser impuesta y tiene que ser reciproca.
No depende de la familia, ni del sexo, ni de la edad.
A los amigos los escogemos.
Unas veces, nos quitamos las palabras de la boca y otras con la mirada nos entendemos.
Si hay complicidad, el tiempo vuela, cuando estas con los amigos.
Pepa Bono.
martes, 29 de marzo de 2011
El regreso
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo, esas palabras repiqueteaban en su cabeza mientras el tren perdía velocidad adentrándose en el anden. La elección que le hizo dejar su ciudad natal años atrás, no fue la idónea, y así intentó hacérselo comprender su amigo Carlos,a quien no hizo caso y a punto estuvo de romper completamente su larga amistad. Hoy regresa tras largos años de silencio; sintiendo una gran soledad. Pero al descender del vagón lo primero que ve es la cara sonriente de Carlos que parece repetirle: "Te quiero como eres y soy tu amigo".
P.H.Y.
P.H.Y.
Amistad sin condiciones
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo; “¿quererme como soy, ser mi amigo?”, sus palabras me hicieron sonreír, feliz ante la idea de que fuera mi amigo, de que me aceptara como era, de que no intentara cambiarme, ¡por fin iba a tener un amigo! Solo tenía que pulirle un poco, modificar su deplorable forma de vestir, hacer que se cortara un poco el pelo, llevarle al gimnasio para que perdiera peso... en fin, lo justo para poder quererle como era y ser su amiga.
M.J.
Amigos
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo, le dijo aquella tarde Miguel a su amigo Isam. Eran dos amigos diferentes, Miguel profesor, Isam casi analfabeto, tenía la piel del color del betún negro, pero eran muy amigos, cómplices en muchas cosas, solo con mirarse sabían lo que querían decirse, casi nadie lo entendía.
Para Miguel siempre ha sido más fácil tener amigos de otros países y diferentes culturas. Nadie sabe por qué, quizá ni él mismo, pero es así.
M.S.R.
viernes, 25 de marzo de 2011
A lo Bécquer
A un hombre le he entregado mi alma,
a otro hombre le he entregado el cuerpo,
ninguno de los dos supo apreciarlo,
yo, por mi parte, de los dos me quejo.
Como el mundo es redondo, el mundo rueda,
si alguna vez rodando, este desprecio
paso a otro a mi vez, ¡debéis culparme!
¡puedo, y quiero, dar más de lo que a mi me dieron!
M.J.
jueves, 24 de marzo de 2011
Incompatibles
--Tengo frío, pagaría por no ir a trabajar.
Tras visitar a las encamadas, me preguntó el medico.
--¿Qué le pasa?.
-- No sé, me encuentro rara.
-- Explíquese.
--Estoy como en la canción, “no quiero que te vayas, ni que te quedes, ni que me dejes sola, ni que me lleves.” No se que tengo.
-- Espere, que la acompaño a urgencias.
¡Buen ojo clínico! Era serio, tenía Neumonía y me dejaron ingresada.
Pepa Bono.
.
Dona´li un "recaet".
Desde muy niña estaba obsesionada por saber leer.
Mi abuela me decía muchas veces.
__ A mí enséñame a leer, que no sé, pero con esos “romances”, no me vengas.
Era su manera de decir, y decirme; no pretendáis engañarme, que cuando vosotros vais, yo ya he vuelto.
Era sabia, pero sobre todo, era buena.
No necesitaba ganar, ni destacar y era muy querida.
Le gustaba callejear, y cuando por la edad, salía poco de casa, la echaron en falta y me preguntaban-- ¿Com està t´auela? o bien –Dona´li un “recaet”.
Es importante en mi vida, y cuando la recuerdo sonrío.
Pepa Bono.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Gabriela
Yo vengo a ofrecer mi ayuda ¿Aquien ? Aquien la necesite. Así se presentó Gabriela, una joven de grandes y rasgados ojos verdes, cuya mirada derrochaba alegría a manos llenas. De estatura mediana, figura grácil, amplia sonrisa y cercanía al dirigirse a los demás, hizo pensar a la directora que podía ser la persona idónea para ayudar a aquellos faltos de comprensión y cariño. Así empezó el voluntariado de Gabriela, que a los pocos días era la más esperada por niños y ancianos. Los primeros porque querian escuchar sus trepidantes historias, y los segundos poque querian ser escuchados.
P.H.Y.
P.H.Y.
El misterio
Desde muy niña,estuvo obsesionada con saber, porque cada vez que su madre tenia un hijo y ella un hermanito, su padre, salia de la habitación, con un bulto entre las manos envuelto en una toalla. Tardaba mucho rato en volver o al menos a ella se lo parecía.
Los cuchicheos de familiares y vecinos decían, que lo había enterrado en el campo, y ella sentía mucho miedo.
Pasados los años, el misterio se desvaneció cuando se entero y resulto, que era la placenta de su madre; aunque nunca se lo explicaron, ella simplemente se entero.
Marian San Roman
martes, 22 de marzo de 2011
¿Incompatibles?
Unas palabras susurradas, unos besos furtivos, unos abrazos robados, como cada noche, un lugar más allá del bien y del mal, entre el cielo y el infierno.
- Ardo en deseos de confesar al mundo nuestro amor.
- Sabes que es imposible, nadie lo entendería.
- ¿Ni siquiera tu jefe, con su inacabable sabiduría?
- No te burles, no desperdicies estos momentos con ironías.
- Eso es lo que más me gusta de ti, tu increíble dulzura.
- ¿Y a mi, qué me puede atraer de ti?
El pequeño demonio ríe, abrazando a su amado antes de que este despliegue sus alas y vuele de nuevo al paraíso, donde le espera ese Dios incapaz de comprender su amor.
M.J.
Yo soy mía
Desde muy pequeña estaba obsesionada por saber cuál era mi lugar en el mundo, he sido "hija de", "esposa de" y "madre de", pero solo ahora, en el ecuador de mi vida, comienzo a ser yo misma.
- Pues si que has tardado, bonita -me dirán algunos.
- Bueno -contesto yo- todavía me queda algún tren que tomar.
Y convertida en protagonista de mi propia vida, tomo las riendas y parto al galope.
M.J.
Lo uno y lo múltiple- 2
Pensé en mi mujer y la imaginé dormida en mi lado del colchón. Su cuerpo cálido y bien formado acurrucado junto a mi, su cabello rebelde sobre mi hombro, su respiración acompasada rozando mi oreja me hicieron sentir tanta nostalgia que mi otro yo corrió hasta mi casa y se acostó junto a ella. Pero esto no queda así, el segundo yo también fue hasta mi casa,quedándose de guardia ante la puerta para que no molestasen al primer yo. Y esto empieza a preocuparme, me comprende ¿ Verdad ? ¿Por qué me mira así ?
P.H.Y.
lunes, 14 de marzo de 2011
Todo queda atrás
Todo pasaba ante sus ojos velozmente, apenas conseguía distinguir las formas que en pocos segundos quedaban atrás, y su mente se centraba en ella, que le estaría esperando en la estación, con deseosa e inmóvil impaciencia, y en cuanto el tren se detuvo saltó a tierra, corrió hacia ella, y observó asombrado como la querida imagen también quedaba atrás, alejándose de él, dejando solo una estremecida ondulación en el aire, un suave olor en el ambiente, un imborrable recuerdo en el alma del viajero.
M.J.
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