martes, 30 de septiembre de 2014

Papeles

Que tranquilo te has quedado, y aquí seguimos nosotras arreglando papelotes, ¿y quien nos lo va a explicar ahora? Tu paciencia infinita, tecleando instrucciones, dando información... claro, ya sé que también hace mucho la costumbre, que mientras otro lo hace, no nos tomamos la molestia de entenderlo por nuestra cuenta, es mucho más cómodo descargar el peso en otros hombros, sin pensar que se pueden hundir, que pueden necesitar ayuda.

lunes, 29 de septiembre de 2014

cumple

Hoy es el cunmpleaños de tu princesita, estoy hablando con ella y contigo al mismo tiempo, y me imagino lo mal que se siente ante tu falta en un dia tan señalado, y eso de que el tiempo todo lo cura es falso, lo suaviza, por supuesto, no podemos sentir siempre lo mismo, no tendríamos fuerzas para aguantarlo, pero la cicatriz siempre está ahí... ¿ves? ¡Como la que tengo en la pata, perdón, pierna! No tengo ni idea ya de por qué nos enfadaríamos, qué me habrías dicho, o hecho, cuando salí corriendo como una loca por las escaleras, gritando "¡Hijo de puta!", como si tu madre no fuese la mia, y ¡zas!, patada al ascensor y corte sangrante, del que todavía tengo la cicatriz, y siempre la tendré, en tu honor, ¿y qué hiciste tú? No lo recuerdo, sé que yo corría por las escaleras, llenándolo todo de sangre, para que no me pillase papá, que encima me quería pegar, y a ti no te veo por ningún sitio. Luego me cogió en brazos, me subió y me curó, sin ir al médico ni nada, y yo metiéndole prisa porque empezaban los chiripitiflauticos. ¿Ves? No todos los recuerdos son buenos, este me dejó marcada para siempre. Tú me has dejado marcada para siempre, para bien o para mal.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Star wars

Ahora están dedicando todas las series de animación a recrear a su modo "Star Wars", y es otro mundo que tengo gracias a ti, a todos aquelos tebeos, ahora llamados comics, o libros gráficos, que ponías en mis manos hambrientas de aventuras. Yo lo vivía, y por supuesto, siempre tenía que ser Spoock, faltaría más. Y luego todos los que me fuiste presentando: Estela plateada, Rayo negro, Dan Defensor, Spiderman... recuerdo que en una de nuestras últimas conversaciones, me dijiste que estabas enfadado con los guionistas de Spiderman, porque habían matado a Peter Parker, y que no pensabas volver a leerlo hasta que hicieran algo para resucitarlo... ¿qué fácil, no? Te dije que me avisaras cuando eso ocurriese, que a mi también me molestaba que Peter estuviese muerto, y ahora los dos nos quedaremos sin saber qué ocurre, sin saber dónde está el santo grial de la vida eterna.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Deja de llover

Ahora deja de llover, y me estoy preguntando si te gustaba la lluvia, esas pequeñas tonterías, preguntas sin importancia, comentarios prontamente olvidados, que luego dan vuelta por la cabeza intetando estrujar los recuerdos. No lo sé. Pero la lluvia nos ha traído momentos amargos: llovía cuando murió Hector, y recuerdo que saliste conmigo fuera, dando vueltas como dos imbéciles bajo la lluvia, sin importarnos, sin notarlo, sintiendo solo tu mano sobre mi hombro, como en todos los momentos difíciles. También llovía cuando murió mamá, y de nuevo tu consuelo, tu mano siempre buscando el lugar preciso donde era necesaria. Y ya ves, tengo la sensación de que también llovía esos últimos días, cuando tú te fuiste, aunque mi cuerpo solo recuerda la calor insoportable que teníamos que soportar, ¿cómo se come eso, señor psicólogo?

Llueve sobre mojado

Llueve, y ya llevamos varios días así, y a todos nos gusta ver la lluvia desde el interior, a salvo, asomarnos al cristal, y ver como las gotas realizan sus estúpidas carreras sin sentido. También nos gusta ver como los aviones surcan los cielos, dejando sus cruzadas estelas, y observar como los trenes se deslizan sobre sus railes, hacia otros horizontes. Nos gusta ver pasar la vida, sin darnos cuenta de que nuestra vida pasa.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Sueño

Quiero contarte el sueño de esta noche, no un sueño como los de Mandela o Luther King, sino de los que vienen cuando te quedas frito en la cama: Encontraba una especie de baulito, y en él, entre innumerables trastos viejos, una fotonovela de las de antes, y cual no sería mi sorpresa al ver que los protagonistas eran nuestros padres; al parecer mi inconsciente hizo una selección de fotos, y las había reunido para contar una historia de amor, pero ahí no queda la cosa, porque había fotos tuyas, las que conozco de toda la vida, la del pequeño sheriff, la de las palomitas, la del caballo... pero en todas eras rubio, de un rubio platino, y yo también, así que le pregunté a mamá que potingue nos había puesto para hacernos rubios, y ella me dijo, riendo,que eran pelucas, porque los niños rubios son más fotogénicos. ¿Qué te parece? El caso es que mamá sí que viene a visitarme de vez en cuando, mientras duermo, pero papá y tú, hasta ahora, solo lo habéis hecho en foto, y de él no me extraña, habrá olvidado donde vivo, pero tú no, así que a ver cuando te pasas por aquí y me dices algo.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Modas

Has puesto de moda el ELA, ¿estás orgulloso? Bueno, no solo tú te vas a dar el gusto de ser sarcástico. Lo cierto es que me da un poco de rabia cuando veo la movida que llevan, mojándose tan alegremente, y por supuesto que está bien que estudien sobre ello y busquen una cura, pero cada vez que lo veo no puedo dejar de preguntarme: "Ahora, ¿para qué?". Tú no estarías de acuerdo, eres más altruista que yo, y si otros seres humanos se pueden beneficiar con ello, pues bien, ¿verdad? Y yo en teoría estoy de acuerdo, claro, pero el pepito grillo malvado subido a mi hombro izquierdo no deja de murmurarme: "A la porra todo, ya no hace falta" y no se apiada en absoluto de el resto de los enfermos de ELA que deambulen por ahí. Soy mala, lo sé, pero es que, lo quiera o no, soy humana.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

En blanco

Hoy estoy un poco en blanco, no se me ocurre nada especial que contarte, ni que recordar, y es que nunca hemos sido demasiado habladores nosotros, por eso al final preferías que estuviese también Salu cuando quedábamos, para que rellenase los silencios, aunque, al menos para mi, no eran incómodos, no necesitaba hablarte para que me escucharas. ¿Ves? Ahora si recuerdo: tu padre decía que menos mal que nos habíamos criado en pleno centro de Valencia, y aún así eramos tan introvertidos (bueno, él no usaba esa palabra, pero quería decir lo mismo), y se alegraba por nosotros de no haber aceptado el trabajo que le ofrecían de cuidar unas tierras, lo que, según él, nos habría hecho más cerrados que un baúl de pirata. Bueno, pues así somos, y así nos tienen que tomar, ¿no? Al menos pueden pensar que somos inteligentes, puesto que no hablamos lo suficiente para poder desmentirlo.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Llega el frio

Llega el frío, comienzan las clases en los colegios, en los institutos, en las universidades... y pena me da cierto institito de Sueca, ¿qué harán este año sin el mejor psicólogo, sin el amigo de los estudiantes? Cierto que han tenido unos meses para irse acostumbrando, pero estoy segura de que seguían llamándote para preguntarte cosas, para que les ayudaras en situaciones dificiles, para que siguieras sacando las castañas del fuego, y ahora se tendrán que quemar, ellos y las castañas.

El corazón tiene razones

Ayer, una amiga me intentaba convencer, y no por primera vez, de las virtudes de los gatos sobre los perros: que son animales mágicos, preciosos, que son más limpios, que no huelen, que no hay que sacarlos a pasear, incluso que son más inteligentes... y bien, yo antes me molestaba, ahora no, ahora he comprendido que yo, como sabemos todos los amantes de los perros, no necesito defender las virtudes de estos, porque no importa, pueden ser más sucios, incluso más tontos, da igual, y no necesitamos justificarnos, igual que no lo hacemos con ningún otro miembro de nuestra familia, aunque sea tonto, ciego... o incluso que esté muerto, porque el corazón tiene razones que la razón no entiende, ni falta que hace.

domingo, 21 de septiembre de 2014

No es de esta época

"No es de esta época"... ¿recuerdas que te comenté que eso es lo que pensé al ver a una chica, un día que iba a tu casa? También te dije que a partir de ahí pensaba comenzar algo, no sabía muy bien qué, un relato, una novela... bien ¡pues ya lo he comenzado! Sigo sin saber lo que saldrá, ya me conoces, yo empiezo a escribir, y no sé ni cuánto, ni cuando, ni como, ni por qué, puede que sean solo unas páginas, y queden dormidas a la espera del beso del príncipe, o puede que terminen siendo algo, solo el tiempo lo dirá, pero lo que si te puedo decir es que, sea lo que sea, tú vas a estar ahí.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Segunda

Soy la segunda en todo, no solo en ocupar el seno materno, sino también en este piso, ¡tú siempre el primero! Pero tu ocupación debió ser más divertida que la mia. Te imagino "ayudando" a Mavi a pintar el mural, ella dándole al pincel, y tú dándole a ella, y luego los dos en la terraza, a manguerazo limpio para quitaros la pintura... y ya imagino como terminaría la historia, que aunque muy buen chico, de santito tampoco tenías, nada, afortunadamente. Ahora el mural es una pared blanca, y no sé si me animaré a pintar también yo algo. Ahora mi vida es blanca, insípida.

viernes, 19 de septiembre de 2014

En mi coche no

Le he hecho una camita a Salma con el "tapiz" que le regalaste a mamá, ¿recuerdas? La risa que nos dió a todos, menos a ti, cuando lo vimos, apenas una alfombra, y no demasiado buena, y que ahora sirve para la perra. Eso me recuerda cuando tuve el accidente con el coche, mi primer siniestro total, que tú tenías coche nuevo y habías asegurado que en él nunca subiría ningún perro; la casualidad te llevó a pasar delante de mi, y te faltó tiempo, por supuesto, para hacerte cargo de la perra, aunque te manchase el coche nuevo de sangre o barro, y sabiendo que yo no me movía del lugar del siniestro abandonándola allí... ¡ay, hermanito, los quebraderos de cabeza que te he dado! Y luego, ya en el "Pinga", me asomaba a la escalera y te oía decir: "ahora dejarla estar tranquila, que está conmocionada", para que no me diesen la lata, ¡siempre cuidando de tu hermanita, jeje!

jueves, 18 de septiembre de 2014

Puestas de sol

        El otro día vi un ranking de las más hermosas puestas de sol en el mundo, y me indigné por ti, ¡pues no van y se olvidan de la Albufera! Sé que tú eras-eres un enamorado de la Albufera, y en realidad en pocos sitios puede ser más hermosa una puesta de sol, pero mejor así, que no se enteren, que ya está bastante explotada y comercializada, mientras menos gente sepa el paraíso que tenemos tan cerca, más durará esa hermosura inmaterial. La última vez que vi la puesta de sol en la Albufera, acabábamos de comer todos juntos, vosotros estuvisteis un rato, un leve paseo, porque las chicas tenían prisa, y nosotros nos quedamos un rato más, casi hasta que se hizo de noche, con tu padre ya quejándose de que estaba oscuro y quería irse a casa, ¡le asustaba tanto la oscuridad! En su momento no le día demasiada importancia, pero ahora se ha convertido en uno de mis más hermosos recuerdos.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Maldito alemán

Me pregunto por qué hago esto, por qué sigo hablando contigo, y al margen de que simplemente me gusta, como siempre me ha gustado, contarte mis cosas, las que me pasan o las que se me ocurren, pienso que también es por el maldito alemán que se divierte atacando a nuestra familia: la abuela, papá, la tía... que sepamos, porque otros casos habrán quedado, irónicamente, en el olvido. Bueno, pues aquí quedará constancia de todo lo que voy recordando, y así, cuando esos recuerdos comiencen a envolverse en la niebla del olvido, y mientras siga recordando leer, podré tenerlos atesorados como un auténtico tesoro, "mi tesoro".

martes, 16 de septiembre de 2014

Esguince

Sigo aquí, con la pata tiesa, sin saber qué hacer con ella, pero esta vez te has librado de mi peso y de mis mordiscos, ¿recuerdas cuando, de pequeña, me torcí el tobillo y me llevaron al curandero? Me daba unas friegas que solo dolían, y luego me metía el pie en agua caliente, ¿y quien tenía que llevar luego en bracitos a la pobre cojita? ¡Pues claro, su hermanito! ¿Y cómo le pagaba ella el servicio? ¡Mordiéndole! No sé cómo no me diste un guantazo en la boca, porque me lo merecía. Esta vez me he quedado con las ganas de morder a alguien, porque el médico no estaba a mi alcance, que una ya no es tan joven y flexible para llegar a quien le está tocando un pie, que si no...

lunes, 15 de septiembre de 2014

cumple

Hoy es el cumpleaños de Lucky, doce años, toda una vida perruna, va a ser el segundo que sobrepase esa edad fatídica, en la que casi todos han fallecido, meses antes de cumplirlos, y de nuevo recuerdo a Dalila, ¿te acuerdas que días antes me tuviste que consolar, aunque fuera con mentiras, diciendo que todo iba bien, que aún podía durar varios años? Y en plenas fallas tuviste que acompañar a nuestro padre, en un día frío y lluvioso, a enterrarla. Yo no lo vi, pero imagino que también entonces llorarias, por la perra, por tu padre, y por mi, como un Jesucristo redentor cargando con el dolor de los demás, aunque luego sonrieras y dijeras que a ti plin, haciéndote el duro... mal, eso te ha salido mal, nunca has conseguido hacernos tragar esa inexistente dureza, que si afluía, en cambio, cuando hacia verdadera falta, cuando tenías que poner a alguien en su lugar y batirte en duelo con quien hiciera falta.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Un mes

Llevo ya un mes viviendo aquí, elegí el día 13 para el traslado, porque es nuestro número de suerte, ¿cómo se apañaría mamá para que naciésemos en trece los dos? Bueno, lo tuyo con un poco de trampa, que todavía no te tocaba, siempre adelantado, siempre con ganas de llegar antes que los demás, ¿para qué? ¿Tenías miedo de que la vida no te esperase? Tal vez los anteriores fallos, dejaran un regusto amargo en el útero materno, y tenías ganas de abandonarlo, de salir de allí, pero como a mi ya me lo dejaste saneado, pude gozar mis nueve tranquilos meses, y llegar a esta vida con un hermanito ya esperándome, no sé si con los brazos abiertos, o con ganas de ahogarme en la bañera, pero como entonces no teníamos bañera, pues tuviste que abrir los brazos.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Salma-Dalila

Somos todo un poema andante, o más bien cojeante, y ya no sonreirías, sino que reirías hasta atragantarte, pues resulta que las dos estamos cojas de la misma pata, solo que lo suyo es permanente, y lo mio, espero, es cosa de unos dias. Te gustaría esta perra, esta educada, cosa que ninguno de mis perros ha estado nunca... o al menos no conmigo, ni con nadie, pero contigo sí. Recuerdo como Dalila nos daba la lata a todos durante las comidas, para que la diéramos algo, cosa que hacíamos, pero a ti no, sabía que tú no la ibas a dar nada hasta terminar, y entonces ella iba a la cocina, y allí le dabas los trocitos que le tenías reservados, que nunca te olvidabas de guardar para ella.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Salma

Hoy no tengo la cabeza para recuerdos, mis energías se las lleva Salma, la nueva adquisición, y sus problemas, y los mios, para mantener a raya al salido de mi perro, pero incluso en eso veo tu sonrisa sarcástica, tu modo de decirme "todos los tios son así", como si tú no fueses un tio, y un primo, y un hermano, y un padre... ya lo sé, tú eres diferente, dejabas afluir tu parte femenina, sin que te importase llorar en público, sin que te importase que te llamasen débil, como si el mal llamado sexo débil de verdad lo fuera de otra forma que no sea la puramente física, y tampoco siempre.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Playa


       Mezclo los pasados recientes y lejanos, pero no importa. Ahora me viene a la mente nuestro último día de playa, el café que tomamos en el puerto, en aquel sitio pequeñito que tanto te gustaba, y al que se accedía por un pequeño escalón que, según dijiste, para tí era un abismo. Tuviste que apoyarte en mi para acceder, y noté la fuerza con que lo hacías, la inseguridad en tus piernas...pero no es eso lo que quiero escribir, sino el orgullo de sentir tu brazo sobre mi hombro mientras me señalabas el agua, el horizonte, como si yo no lo hubiera visto nunca, viéndolo a través de tus ojos de enamorado del mar, de enamorado de la vida...

Estupor

Si una imagen vale más que mil palabras, tengo la imagen perfecta para esa sola palabra: el día que convirtieron tu coche nuevo en un acordeón. Todavía puedo ver tu cara, como cera derretida, tu mirada perdida y tú, mi héroe, convertido en un niño asustado balbuceando "mi coche, mi coche". Yo llegaba tarde al barco que me llevaba a Ibiza, y luego tuve que correr descalza (las sandalias eran nuevas y me hacían daño), como una loca, en plena noche, pero no te podía dejar solo, y tuve que acompañarte hasta casa casi cogido de la mano, sin que salieses de tu estupor, ¡con lo que nos tenía que caer luego, quien te iba a decir que le dieras tanta importancia a un simple coche!

martes, 9 de septiembre de 2014

Admiración

Te llevabas mejor con las mujeres, tú mismo lo admitías, y sin embargo, a quien probablemente más admirabas era un hombre, el abuelo, tu abuelo y mi abuelo, ese hombre que yo siempre me imagino con una pistola en la mano y tirando del burro con la otra, dispuesto a jugarse la vida que luego él mismo se quitó en el último "vuelo"; ¿también eso lo admirabas, lo envidiabas? Tú no llevabas una pistola en la mano, pero te puedo decir que yo siempre te he admirado también, siempre has estado ahí y te veo, por ejemplo, siendo solo un crio, sin saber qué hacer con la pequeñaja (yo) herida, y sin saber qué hacer, si buscar la ayuda de los adultos y dejarme sola, o quedarte conmigo... ¿cuántos quebraderos de cabeza te habré dado?

lunes, 8 de septiembre de 2014

Psicosis

Ya no miro debajo de la cama, ni dentro del armario, que una se va haciendo mayor y los cocos se quedan pequeños, pero ¿y el de la ducha? El maniatico homicida que se esconde tras la cortina de baño, me obliga a mirar detrás cada vez que me siento en el inodoro, y luego río con un sarcasmo destinado a mi propia ignorancia, porque no tengo un plan b, y si, en efecto, hay un loco homicida con el cuchillo en alto cuando corro la cortina, ¿qué voy a hacer? Ni siquiera gritar, solo caer blandamente y esperar que mi sangre convierta en rojos los azules baldosines del cuarto de baño.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Gazpacho

Esta mañana estaba pensando en el gazpacho, supongo que por el increíble calor que está haciendo, pero no el gazpacho andaluz ni extremeño, sino el nuestro, el que hacía mi madre o mi padre, que no sé si tenía alguna denominación de origen, o era propio y particular, con su abundante tomate, aceitito, vinagre, ajo machacado... y tomate, más tomate, "Mira, tia Mari, por ahí va uno"; mi abuelo me pasaba los trozos de tomate flotantes cuando ya quedaban pocos, y yo daba de lado los pedazos de pan para saborear aquellos rojos trocitos de frescor. Ahora, como de tantas otras cosas, la receta se ha perdido, ¡no todo viene en internet!

sábado, 6 de septiembre de 2014

hola

Hola, hermanito, ¿cómo te va la no vida?
Yo, ya ves, aquí, continuando la inercia de esta vida, haciéndome a la soledad... tenía miedo de venir a vivir aquí, sola con el perro, y en realidad me acabo de dar cuenta de que hacía tiempo que vivía así, sola con mi perro, porque incluso de forma más o menos inconsciente me refería a mis otros acompañantes como "los ratones de la buhardilla". Ahora no tengo esos ratones, ni a ti, y sin embargo sigo en contacto con mis ratones, y contigo, aunque no me contestes; si lo hicieras, te haría una pregunta: ¿viniste a despedirte de mi en tu última noche? Sentí un extraño desasosiego, y Lucki se ponía de patas contra la ventana, como si olfateara algo que no podía ver, ¿eras tú? Te recuerdo, como ya te dije en vida, que no me importaría que vinieses a verme como fantasma, no me voy a asustar, al contrario, me encantaría que encontrases la forma de seguir a mi lado, y creo que entre los dos lo conseguiremos.

Muertos y vivos

Dicen que los muertos se quedan solos, ¿y los vivos? Los muertos se llevan con ellos parte de nosotros, de nuestras ilusiones y nuestras esperanzas, de nuestros deseos y nuestras aficiones, y nos dejan un enorme vacío que se va llenando de dolor y nostalgia, de penas y lamentos, de suspiros y soledad, si, soledad que no se puede compartir con nadie, aunque todos intenten compartirla contigo, soledad, y, a veces, envidia, sí, envidia, ¿no envidiamos a veces esa soledad de los muertos, ese retiro de todo? ¡Qué solos nos quedamos los vivos!

Entradas populares