Tambores
de guerra aullando en la noche,
Oídos
sordos,
Nombres
olvidados de sus propios nombres,
Tristes
espectros que se deslizan en la niebla,
Orugas
que nunca serán mariposas
En
la jungla de las metamorfosis oníricas.
Los
pies se hunden en el barro
Que
ningún fuego transformará en vasija.
Un
pez salta en el agua.
El
cocodrilo llora.
La
luna observa
Ondas
de depresión sobre el estanque,
Lágrimas
de ambiciones ya perdidas.
Espero
el milagro que transforme
Ayer,
hoy y mañana en una vida.
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