jueves, 27 de noviembre de 2014

Nubes

   La nube paseaba su elegante soberbia por el cielo, y la araña la contemplaba arrobada, cada día, tejiendo sin cesar de arriba a bajo, de izquierda a derecha, esperando la lluvia que no llegaba. Cuando por fin llegó, ella misma se sorprendió de su hermosura: las gotas formaban pequeños espejos que reflejaban el sutil entorno, y la nube no dejó de apreciar aquel fino collar de perlas que reclamaba con fuerza su atención, "que hermosa estaría ella con aquel fino collar a su alrededor", se dijo, y sin pensárselo dos veces, descendió y se dejó abrazar por las suaves hebras, hasta que, con horror, se dio cuenta de que estaba atrapada, no podía salir de allí, y la fea araña se acercaba, con sus largas patas, hacia ella. Luchó, peleó, se contrajo y se estiró, pero no podía huir, y sintió como la araña se iba alimentando de ella. La nube era cada vez más pequeña. La araña era cada vez más grande. La nube desapareció. La araña, hinchada de viento, ascendió hacia el cielo, y desde allí sonrie cada vez que alguien, tumbado sobre la hierba y mirando hacia arriba, comenta: "Fíjate, esa nube parece una araña".

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Evolución

Está claro el próximo paso de la evolución humana, ¡vamos a desarrollar los pulgares! Solo hay que darse una vuelta en metro para verlo, todo el mundo dale que dale a la tecla, con ambos pulgares, pero eso sí, ahora la gente se ve más feliz, que no todo es malo en la evolución tecnológica o humana; antes todo eran caras agrias, la gente mirando de soslayo a sus compañeros de viaje, y ahora en cambio sonrien entre felices y abobados, con las miradas perdidas en esos otros mundos que llegan a través de las ondas, sin ver los cuerpos físicos que se mueven a su lado, y que, como yo, les observan para una postrera disección sicológica.

martes, 25 de noviembre de 2014

Nuevas tecnologías

Hoy he recibido un mensaje por whatsapp, pidiéndome unos datos, pero en vez de dar una tecla, mi dedito se ha ido a otra, y sin querer he mandado una cabeza de caballo, ¿lo entenderá el receptor? Por un momento me he sentido un miembro de la mafia, mandando cabezas de caballo a sus enemigos, aunque no ensangrentadas, o eso espero. Si mañana un desconocido se acerca a mi, me abraza, y me da un beso en cada mejilla...

domingo, 23 de noviembre de 2014

Oscurece.

Oscurece, acaba el dia,
pero la noche no es fría:
la noche tiende sus brazos,
la noche extiende sus alas,
la noche oculta el deseo
de ser noche, buena o mala.
La noche duerme en silencio,
la noche grita encantada,
la noche es noche de día,
de noche es noche estrellada.
La noche es noche, y no día,
cuando cada día acaba.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Máscaras



Resultado de imagen de mascarasUn nuevo día, y lo primero que hay que pensar no es que ropa me pongo, o que desayuno, cosas tan rutinarias que ya ni se piensan, lo que cuesta es aceptar qué máscara toca hoy, con quien tengo que hablar, a quien me tengo que enfrentar: primero, y aunque afortunadamente no hay viedoteléfono y no me puede ver, tendré que poner la máscara de la sonrisa espcial de los cumpleaños, para felicitar a mi suegra, que la pobre no tiene la culpa de haber sobrevivido ya diez años más que mi madre, siendo ambas de la misma edad, pero que a mi me recochinea. Y luego una sonrisa todavía más amistosa, para estrechar lazos de unión con la familia política de mi hijo, "política", si la sola palabra ya lo dice todo. Claro, así pasa, cuando por la noche vuelvo a casa, las máscaras pesan tanto que me duele la cabeza y el cuello, y mi propia cara, irreconocible hasta para mi cuando me miro al espejo, me dice que tire todas las máscaras, que la deje respirar, que la deje vivir.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Cualquier tiempo...

... pasado nos parece mejor. Es así, qué se le va a hacer, tanto, que hasta hecho de menos aquella horrorosa sopa de tomate que hacía mi madre, y a la que tú siempre decías "dame el tomate, el pan y el agua, por separado, y ya me lo como yo", y sin embargo, llevo días pensando en hacerme una de ellas, aunque no tengo ni idea de cómo se hace. Tampoco sabía cómo hacían el gazpachito fernandiano, y me salió bueno. Un día, incluso haré aquel pollo en salsa, que a mi me parece que la salsa consistía en aceite puro y duro, y que tampoco me gustaba, pero ahí está, en el recuerdo, como ambrosía de los dioses... pero no, nunca podré hacerlo igual, porque falta el ingrediente principal: la gente que lo acompañaba, y con la que lo comía.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Mi tesoroooo


 



- Sois una familia, no tres personas que viven juntas, y el dinero está ahí para quien lo necesite.
        ¿Habéis visto esos concursos de mises -no me meto en si son denigrantes a o no- en el que preguntan: cual sería tu mayor deseo, y ves los pensamietons de la chica "un marido rico y un amante guapo" -serían dos deseos, pero hablamos de una candidata a mis- y su boca sonriente dice: "La paz mundial"? Pues lo mismo ví pasar por la mente de mi interlocutora, que finalmente contestó: 
- Sí, estoy de acuerdo.
        Y hasta parecía sincera, si no fuera porque solo unos minutos antes había visto aparecer el Golum a través de ella, cuando en la notaría preguntaba la fórmula mágica para quedarse con todo sin tener que repartir con sus hijas, sus propias hijas... "mi tesoroooo, quiero mi tesoroooo".
 

lunes, 17 de noviembre de 2014

Fábula

Había una vez un rey, que murió, y como no tenía hijos varones, decidió dejar sus ricos trajes a su único sobrino. Sin embargo, su viuda no respetó sus deseos, y dio estos trajes, no al joven, apuesto y alto sobrino, ni siquiera al algo menos joven, alto y apuesto hermanastro, sino a su única hermana, y a través de ella al marido de esta, ese personajillo física y mentalmente raquítico que siempre hay en las mejores familias, y al que el malogrado rey no tenía en gran estima, como es de suponer. Moraleja: aunque la mona se vista de seda... ¡que le den a la mona y a toda su parentela!

domingo, 16 de noviembre de 2014

Vivir, morir...

A veces es duro vivir, desde que comienza el día, los huesos lo avisan, duele aquí y duele allá, pero te levantas y lo asimilas. Pero el resto del día no mejora, siguen doliendo todos los músculos, y aguantas hasta la hora de comer, pero después el estómago se une al grupo de los órganos dolientes, y las piernas piden un descanso que no les llega aunque las pongas de candelabro sobre la mesa, y te preguntas para qué, por qué. Porque sí, simplemente, porque ese es el juego de la vida, vivirlo hasta que se termina, o hasta que nuestro cuerpo se metamorfosee, sin saber si nuestro arrastrar como gusanos terminará en eso, en una muerte aparente de la que salgamos volando con todos los colores del arcoiris.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

tras la lluvia

 


Erase una gota de lluvia que se escondió, no quería bajar hasta el suelo como sus hermanas, no quería tirarse por el tobogán de las ventanas, no quería formar charcos, no quería empapar las ropas de la gente, no, todo lo que la pequeña gota de agua quería era ver el sol, ese hermoso astro del que le habían hablado, y por eso se escondió, y cuando por fin sus hermanas dejaron de atacar, y el cielo se despejó, y la luz volvió a iluminarlo todo, ella salió de su escondite y miró directamente al sol, y él la recibió en su abrazo, la ascendió hasta sí y se fundieron en uno.
Vale, si solo un día de lluvia me hace escribir estos dislates, ¡cómo sería vivir un dia tras otro bajo la lluvia! ¡Y aún dicen que la gente del norte es rara!

martes, 11 de noviembre de 2014

ocio total

El gusto de no hacer absolutamente nada, algo que hace un tiempo me hubiera parecido tan increible como que me gustase estar sola, yo, que siempre estaba haciendo varias cosas a la vez: leer, jugar, ver la tele... y también ahora lo hago, en este mismo momento lo estoy haciendo, pero también puedo estar sin hacer absolutamente nada, o algo tan pueril como observar un calcetín rebelde, cosa que estuve haciendo el otro dia, ¿por cuanto tiempo? no sé, cinco minutos, tal vez más, parada delante de la lavadora, observando como centrifugaba, mientras un calcetín se escondía en la pueta, sin moverse durante todo el centrifugado, ¡menuda distracción! como un gatito con un ovillo de lana, como un perro con un gatito, como un...

lunes, 10 de noviembre de 2014

Visita

Bueno, ayer tuve que ir a tu casa, y lo hice preparada, me acolché el estómago y me blindé el corazón, y así pude ver tu silla vacía fente a tu ordenador, creo que sin que se notase demasiado lo horrible que me sentía... tal vez Aroa lo notó, o me pareció en un momento dado, con un cruce de miradas cuando estaba a punto de reventar de puro dolor. Luego tuve que elegir un libro, y ¡muy mal! Deja que te riña, pero yo no te pedí un libro sin más, quería que me lo dedicases, que eligieses una frase para mi, y no lo hiciste, te quedó esa asignatura pendiente; al final cogí uno al azar, al menos con tu floritúrica inicial  inscrita en la portada. Y como tuve que bajar sola en un ascensor, mientras los chicos bajaban en el otro con el conejo, aproveché para meter la nariz entre tu ropa, buscando tu olor, buscándote a ti, pero no estás allí, estás en mi.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Tal vez


 

Esta mañana, no sé por qué, me venía a la cabeza una foto tuya, en la que estás jugando con Lucky, que era solo un cachorro; él te mordía los pies, y tú reías, con una amplia sonrisa de felicidad, tan opuesta a esas otras risas que más tarde tu enfermedad ponía de forma involuntaria en tu boca. Y es que los perros son como árboles emocionales, en lugar de transformar el CO2 en oxígeno, transforman el estres y la desesperación en amor, y a veces me pregunto si, de haber puesto un perro en tu vida, que te obligase a dar largos paseos en su solitaria compañía, no hubiera cambiado tu vida, si tal vez, quizás, a los mejor...

viernes, 7 de noviembre de 2014

Visceras

Hoy he visto a una amiga a la que hacía tiempo que no veía, y, como era de esperar, me ha preguntado por ti, y puedo decirto con orgullo que, aunque he sentido la misma mano de siempre atenazando mi estómago, que no el corazón, he conseguido hablarle sin llorar, ¿has visto que mayor soy? ¿Por qué dirán siempre que las emociones salen del corazón, que es el que siente las cosas? No es así, es el estómago la víscera emocional por escelencia, la que se desbarata por cualquier cosa, por impresión, conmoción, alteración, desasosiego, enternecimiento, exaltación, turbación, agitación, inquietud, temor, amor... y no ese motorcillo estúpido que solo sirve para bombear sangre.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Principio del fin

Recuerdo cuando me confesaste lo de tu enfermedad, y casi llorando hiciste el gesto romano con el pulgar hacia abajo, y aunque mi mente entendió lo que decías, mi corazón seguía ignorándolo. Tiempo después, por una puerilidad, me llegó como un lanzazo, y fue porque un minúsculo mosquito se paseó por tu cara,sin que tú lo advirtieras, lo que nos puede pasar a cualquiera, pero no sé por qué, aquello me hizo consciente de todo de forma brutal y tajante, y a duras penas conseguí aguantar las lágrimas hasta despedirte. Hace poco observé lo mismo en la hermana de Lola, ¿te acuerdas de ella?, exactamente igual, y por mi mente pasó el pensamiento: "Es la siguiente" No lo sé, ya te diré si acierto en mi presentimiento.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Soledad

¿Recuerdas mi miedo a estar sola, a no saber convivir conmigo misma? Pues tenías razón, no solo me he acostumbrado, sino que estoy aprendiendo a disfrutarla, y no sabes lo a gusto que me siento, sentada en mi terraza, sin hacer absolutamente nada más que ver a mis perros corretear por allí. Tú disfrutabas de esos días en que tus tres chicas se iban al apartamento, y te quedabas solo, o de esos pequeños viajes que hacías en solitario, con tu máquina de fotografiar por única compañía, y yo no lo entendía, pero ya lo voy comrpendiendo, aceptando, y disfrutando, y tal vez, en un futuro no sé si cercano o lejano, incluso pueda hacer como tú, y marcharme yo sola, y disfrutarlo, tal vez porque ya no iré sola, porque tu sombra me acompañará y, como en tantas otras cosas, me irá guiando en mi nuevo camino.

domingo, 2 de noviembre de 2014

¿Quien soy?

Mientras caminaba sola por la calle, este oscuro y gris domingo, he recordado una de las útimas ocasiones en que viniste, todavía a pie, aunque ya cojeando. No te vi, y de pronto sentí unas manos cubriendo mis ojos, pero creo que ni siquiera preguntaste el típico "¿quien soy?", tal vez porque ya te costaba hablar, y cuando me volví y te vi, sonriendo a mis espaldas, me atacó la mezcla de orgullo y amor que siempre he sentido hacia tí. Hoy sentía tanta nostalgia de ese momento, que casi he podido reproducir tus manos sobre mis ojos, pero no me he vuelto, no quería encontrarme cara a cara con tu asuencia.

sábado, 1 de noviembre de 2014

todos los santos

Hoy es el día de todos los santos, ese en el que la gente se acuerda de sus muertos, y van a limpiar las lápidas y cambiar las flores, mirando a un lado y otro a ver si las suyas son más bonitas, o, como cigüeñas urbanas, esperar el momento adecuado y robar las de los vecinos. Ahora que me he quedado como última Fernández, y yo también me lavo las manos en eso, no sé cómo estarán nuestros encerrados muertos, los abuelos, si todavía tendrán su cajón, o ya habrán cumplido los años y los habrán sacado de allí. A mamá, ya la sacaré yo cuando pueda, que, como siempre, hacen falta montones de papeles, me dan ganas de ir una noche y saquear el nicho. ¿Y tú, qué? ¿Ahora es este el día de tu santo, en vez de san Fernando? Bueno, como nunca hemos celebrado los santos, da igual, tu día sigue siendo el 13 de julio, y lo será siempre, es la única fecha que te representa, ni la de tu santo, ni la de tu muerte, que son solo condicionales y ajenas a lo que eres tú, a lo que fuiste y a lo que serás.

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