miércoles, 12 de noviembre de 2014

tras la lluvia

 


Erase una gota de lluvia que se escondió, no quería bajar hasta el suelo como sus hermanas, no quería tirarse por el tobogán de las ventanas, no quería formar charcos, no quería empapar las ropas de la gente, no, todo lo que la pequeña gota de agua quería era ver el sol, ese hermoso astro del que le habían hablado, y por eso se escondió, y cuando por fin sus hermanas dejaron de atacar, y el cielo se despejó, y la luz volvió a iluminarlo todo, ella salió de su escondite y miró directamente al sol, y él la recibió en su abrazo, la ascendió hasta sí y se fundieron en uno.
Vale, si solo un día de lluvia me hace escribir estos dislates, ¡cómo sería vivir un dia tras otro bajo la lluvia! ¡Y aún dicen que la gente del norte es rara!

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