lunes, 3 de noviembre de 2014

Soledad

¿Recuerdas mi miedo a estar sola, a no saber convivir conmigo misma? Pues tenías razón, no solo me he acostumbrado, sino que estoy aprendiendo a disfrutarla, y no sabes lo a gusto que me siento, sentada en mi terraza, sin hacer absolutamente nada más que ver a mis perros corretear por allí. Tú disfrutabas de esos días en que tus tres chicas se iban al apartamento, y te quedabas solo, o de esos pequeños viajes que hacías en solitario, con tu máquina de fotografiar por única compañía, y yo no lo entendía, pero ya lo voy comrpendiendo, aceptando, y disfrutando, y tal vez, en un futuro no sé si cercano o lejano, incluso pueda hacer como tú, y marcharme yo sola, y disfrutarlo, tal vez porque ya no iré sola, porque tu sombra me acompañará y, como en tantas otras cosas, me irá guiando en mi nuevo camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares