sábado, 14 de abril de 2012

Carta a Mafalda

!Ay, Mafalda, cómo te entiendo! No sé cómo será ahí en Argentina, pero acá en Perú la gente toma sopa en todas las comidas del día, y no entiendo cómo se puede comenzar la mañana con ese sabor en la boca, con lo bueno que está un chocolatito, caliente o frío según el tiempo. Reivindico con vos el odio a la sopa.
Por lo demás, todo bien por esta tierra, y nada que objetar a las picanteras, con su mielecita blandita, aunque no te creas, que por allá, por mi tierra valenciana, también tenemos algo muy parecido, los llamamos buñuelos, y el lugar de miel les ponemos azúcar, pero están igual de buenos, te invito a probarlos.
Bueno, Mafalda, mamita, te dejo porque por acá ya se hace de noche, pero si decides hacer un boicot a la sopa, cuenta con mi apoyo.
Besos.

domingo, 8 de abril de 2012

El cóndor

El cóndor de los alpes descendió... y sobrevoló mi cabeza, burlando una y otra vez mi cámara de fotos, perdiéndose en la inmensidad del cañón que le da cobijo.
Es un placer para la vista observar la majestad del ilustre pájaro, y sin embargo algo en mi se rebela cuando todo el mundo intenta localizarlo, atraparlo con sus cámaras, ninguneando por completo al resto de los animales que circulan por allí, a los hermosos pajarillos que se acercan confiados, a las vacas y toros que lamen la sal de la montaña, a los simpáticos burros que trotan a nuestro alrededor, a los perros que mueven la cola buscando una caricia... ¿qué tiene de especial el cóndor? vale, es maravilloso, pero no menos que cualquier otra criatura, incluso esas pequeñas y temidas abejitas que murmuran entre las flores multicolores, e incluso esa extraña criatura que en ocasiones me observa del otro lado del espejo.

viernes, 6 de abril de 2012

¿Dragón Khan?

Me río yo del Dragón Khan, después de subir y bajar por buggie las dunas de Huacachina, saltando por sitios imposibles, lanzándote al vacío sin que las ruedas toquen la arena, y después, cuando crees que lo peor ha pasado, te colocan sobre una tabla de surf, y te arrojan duna abajo, tragando toda la arena del desierto y gritando a la adrenalina que se te escapa a borbotones... ¡qué manera más agradable de sufrir!

domingo, 1 de abril de 2012

viajando en el tiempo

Dicen que el viaje en el tiempo es una paradoja imposible, pero yo acabo de verificar que no es así, porque la entrada en Lima es viajar a otro lugar y a otro tiempo, lejos de todo lo conocido, ¡y no se te ocurra ponerte enfermo! Hemos visto como funcionan las ambulancias, con el conductor gritando a través de un megáfono, para que le dejen paso, y los coches amontonados a su alrededor, sin la menor prisa por apartarse de su camino.
¡Pero hay internet! ese anacronismo me permite escribir ahora mismo, y espero que seguiré encontrando lugares con fácil acceso al futuro en el que he dejado a toda mi familia y amigos.
Besos desde el otro lado del charco.

Entradas populares