domingo, 15 de enero de 2012

A fuego lento

Os presento este libro que he escrito, aunque no es ni el primero ni el último, pero del que estoy especialmente orgullosa por la participación en él de mi hijo, que ha diseñado la portada, y que ha sido la musa inspiradora de la historia... ¡y un día de estos incluso lo leerá!

No es un libro de cocina, ni de cantar el "cumbayá" alrededor de la hoguera; es una historia un poco gore, y... bueno, no cuento más.

Un año más

A un año le sigue otro, cada uno más veloz que el anterior, queriendo encontrar algún atajo y tropezando siempre en su loca carrera, haciéndonos olvidar en ocasiones que lo importante no es la meta, sino el camino, el deslizar nuestros pies y nuestros deseos por esos caminos inolvidables, que muchas veces olvidamos, por esos caminos intransitables que siempre son los que nos llevan a los mejores paisajes, por esos caminos olvidados que todos recordamos.

Entradas populares