martes, 24 de febrero de 2015

Normas

-Estoy haciendo cola, me sabe mal.
Sí, pero el tipo erre que erre, y por más que la chica le dice que es la norma, que si no llega a 60 euros tiene que pagar tres para que se lo lleven a casa, no quiere aceptarlo.
-¿Y las veces que me paso, y pago 80 o 90 euros?
-No es cosa mia -insiste la chica- es la norma.
Y le enseña el cartel donde lo expone, le dice que si quiere hablar con alguien, y tiene que volver a sacar la compra que ya tenía en cajones.
Pues si, yo creo que ya puedo matar a alguien, porque aunque la ley lo prohiba, ya llevo muchos años cumpliendo la norma, ya puedo asesinar a alguien, y cuando hagan la media, solo será un golpecito, ¿no?
 

lunes, 23 de febrero de 2015

Incongruencia

Me parece incongruente, como tantas otras cosas de la civilización; hay que recoger los excrementos de los perros, vale, y lo hago, pero al mismo tiempo me siento culpable, porque al fin y al cabo, las cacas pueden ser feas, pero son naturales, orgánicas, y con el tiempo, no demasiado tampoco, desaparecen sin dejar rastro, pero la civilización dice que hay que encerrarlas en una bolsa de plástico, que tardará vete tú a saber cuánto tiempo en descomponerse, para que no dañe la vista, pero que perjudique la salud de todo el planeta; insisto: incongruente.

martes, 17 de febrero de 2015

Atención, pregunta:

¿Si una imagen vale más que mil palabras, por qué siempre nos gustan más los libros que las películas?

lunes, 16 de febrero de 2015

Mala idea

Con lo tranqula que yo estaba. Porque sí, no voy a decir que no, notaba que la ropa me estaba un poco ajustada, pero bueno, podía ser cualquier cosa, los duendes que por la noche se distraen deshaciendo costuras y empequeñeciendo los pantalones, y yo hubiera seguido feliz en esta creencia, sin la mala idea de confrontarme con la báscula, esa enemiga de los duendes, de la imaginacion, de la felicidad, ¡como la detesto! Porque sigo comiendo lo mismo, por supuesto, pero amargtada con la idea de que tendría que ponerme a dieta, y no se disfruta igual.

domingo, 15 de febrero de 2015

Un sueño

¿Cómo se le ocurría aparcar el coche en el mismo sitio en que habían asesinado a la chica? ¿No sabía que, a medianoche, su espíritu saldría para vengarse, en quien fuera? Y quería que le esperase en el coche, si sí. Como es normal, corrí para alejarme, mientras el cielo se oscurecía, tenía que salir de ese pueblo. ¡El autobús! Pero no llevaba nada de dinero, supliqué a la gente que me dieran algo, que me comprasen el billete, pero nada, y el autobús se fue sin mi. Habría unos 12 o 14 kilómetros, podría andar, y empecé a hacerlo, aunque pronto noté que no estaba muy en forma. Pasé por delante de un bar, y pensé pasar allí la noche, pero algo me dijo que no era mala idea, tal vez los largos colmillos del camarero, no sé. Seguí, y ví un viejo sentado en un banco, con su silla de ruedas eléctrica al lado, y la tomé prestada, pero iba cuesta abajo, y al fondo unos grandes cocodrilos me esperaban, y los evité por los pelos, casi derrapando. Regresé junto al viejo, y le devolví la silla a tiempo, pues su enorme nieto no ponía buena cara. Comencé a subir lo que parecía un atajo, pero se hacía cada vez más vertical, hasta que quedé suspendida, colgando de los brazos, y tuve que deshacer el camino, Luego... 
Sí, me parece que es cierto, veo demasiada televisión, y eso mata la imaginación, por eso tengo sueños tan vulgares y mediocres.

jueves, 12 de febrero de 2015

Vampiros

Somos vampiros, desde antes de nacer, nos alimentamos con la sangre de nuestra progenitora, a la que seguimos chupando durante meses, si nos dejan. Luego este vampirismo se vuelve emocional, ya no nos alimentamos de sangre, ni de otros fluídos, sino de las emociones que los demás nos provocan, y por eso nos duele tanto la pérdida de nuestros seres queridos, no por ellos mismos, que somos así de egoístas, sino porque nunca más nos volverán a nutrir, porque no los volveremos a ver, porque no nos volverán a provocar ningún tipo de emoción, ¡qué importa que mueran cientos, miles de personas desconocidas, que no nos aportan nada! Solo nos duele la pérdida de aquellos que nos alimentan, aunque, eso sí, por lo menos siguen alimentándonos después de muertos, nos convierten en carroñeros, y nos sustentan con el recuerdo, con el dolor de su pérdida, con el hambre perenne que nos dejan.

miércoles, 11 de febrero de 2015

A la orilla

Buen tiempo para pasear... a la orilla del mal, aunque no sé muy bien qué pueda ser eso, ni cómo se hace, pero toda la mañana me da vueltas a la cabeza esa frase, "pasear a la orilla del mal", ¿coquetear con el mal? ¿hacer algo "casi malo"? Debe ser como caminar a la orilla del mar, mojándote los pies, salpicándote de agua salada, pero sin llegar a mojarte demasiado, pero ¿qué es exactamente el mal? ¿cómo nos podemos salpicar con él, sin llegar a mojarnos?

miércoles, 4 de febrero de 2015

Y si fuera...

Y si fuera aire,
sería viento que azota los rostros y hace volar los sombreros.
Y si fuera agua,
sería torrente furioso erosionando rocas y sepultando el tiempo.
Y si fuera lluvia,
sería un nuevo diluvio universal exterminando la vida.
Y si fuera chispa,
sería fuego, sería volcán, sería muerte.
Y si fuera vida...
si fuera vida, sería vida hasta que dejara de serlo,
sería vida hasta convertirme en muerte,
sería vida más allá de la vida,
sería vida infinita,
sería vida eterna,
sería lo que sería,
lo que soy,
lo que seré.

lunes, 2 de febrero de 2015

Apunte

Lo mejor de ser un hermano o hermana menor, es que desde el momento en que llegas a este mundo, ya tienes un amigo esperándote.

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