Soy yo la que se pierde, la que entiende los mapas justo al contrario, la que confunde izquierda con dereche, la que no encuentra ni el camino hacia Roma, a pesar de que todos llevan allí, y sin embargo eres tú el que se ha perdido, el que está en el lado equivocado de la muerte, ¿qué indicaciones te han llevado hasta allÍ? ¿Por qué no puedes desandar lo andado, y regresar a este lado? ¿O es que amos lados son iguales?
El coronel ya tiene quien le escriba
El enemigo del escritor no es la piratería: es el anonimato (Tim O´reilly).
sábado, 1 de agosto de 2015
martes, 21 de julio de 2015
Hacia el sofa
Jadea, porque tiene calor, pero no se baja del sofá.
Me mira, fijamente, con las orejas enfocadas hacia mi como antenas, y me pregunto qué estará pensando. Mi egocentrismo me indica que piensa en mi, que me adora, con esa lealtad que solo los perros son capaces de sentir, con ese amor incondicional. Yo la veo con esa visión periférica, mientras finjo estar atenta a lo que leo, y cuando a mi vez la miro, ella se hace la desentendida, mira hacia otra parte, y gira las orejas hacia atrás, y entonces pienso que, por el contrario, solo estaría pensando: "que bicho más feo, con el cuerpo pelado y esas orejas tan pequeñas, pero bueno, me pone todos los días comida, así que, ¡qué más da lo fea que sea!".
lunes, 20 de julio de 2015
Miedos infantiles
Acabo de leer sobre una niña que, asustada por su padrastro, dormía con la puerta atrancada y un cuchillo bajo la almohada. Es un libro, y debería ser solo eso, pero no lo es, y se me hiela la sangre al imaginar lo que debe sentir una criatura en esas circunstancias, y como debe repercutir en su vida de adulta, ¿en quien creer, cuando los más cercanos a ti te fallan? ¿en quien confiar? Algo tan sencillo y natural, como dormir con la puerta abierta para asegurarte precisamente de que si pasa algo, tus padres te ayudarán enseguida, se convierte en el horror de que los monstruos estén dentro de casa. Y sé que no es solo literatura, no por los periódicos o noticias de la tele, sino porque lo he oído de primera oreja, porque quien lo ha sufrido me lo ha contado, me lo ha confesado casi con lágrimas en los ojos, todavía el miedo de la niña asomando por la mirada de la mujer, y la impotencia de no poder hacer nada, de no haber podido hacer nada, excepto abrazar a esa niña perdida.
domingo, 12 de julio de 2015
El tiempo se detiene
miércoles, 8 de julio de 2015
Fauna veraniega
Menudas pintas tiene la gente, con la excusa del calor; mira esa, con el pantalón tan cortito que se le sale medio culo por cada lado; ¿y aquel? Yo de él pedía que el gimnasio le devolviese su dinero, porque por más que lleve una camiseta tres tallas menor de lo que necesita, no consigue marcar tableta; ¿y esa otra? Se ha debido equivocar, y se ha puesto un cinturón en lugar de falda; ¿y qué me dices de aquella? ya ha dejado atrás los cincuenta, y ahí va, con el pantalón corto, la camiseta casi transparente y dejando ver el sujetador, y ese ridículo sombrero... ¿cómo? ¡Anda, si estoy mirando mi reflejo en un escaparate! Bueno, pues nada, que cada uno se vista como quiera, que ande yo fresquita...
martes, 7 de julio de 2015
Costumbres
Cuando llegué a mi familia política, me sorprendió que los niños comiesen aparte, separados de los adultos, pero como era la costumbre allí, lo tuve que aceptar y separarme de mi hijo. Esta costumbre ahora, con los nietos, se ha perdido.
Ninguna es mía. En mi casa la familia siempre ha comido unida, adultos, niños, perros, pájaros... lo que fuese (de hecho recuerdo al gorrión, comiendo ensalada en la mesa, y emborrachándose con el vinagre, pobret), poero donde fueras, haz lo que vieras, o lo que te digan que tienes que hacer.
jueves, 2 de julio de 2015
Visitas al médico
Años llevando al niño al médico, desde bebé, en su cochecito, hasta que ya caminaba solo, más grande, casi más alto que yo, y sin embargo todavía al pediatra.
-¿Cuándo pasaré al médico de mayores, mamá?
-Pronto, dentro de unos años.
Si, unos años más y ya podría ir al médico de adultos.
¡Qué alegría!
¿Qué alegría?
Unos años más, y me tendrá que acompañar al geriatra, primero andando, y luego...
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