jueves, 30 de diciembre de 2010

Navidad

Navidad. Fiesta altamente celebrada por unos y soportada por otros.
En los viejos tiempos, "que según se mire no estan tan lejanos,"era un feliz motivo para reunir a las familias. Familias humildes en las cuales el plato fuerte de Nochebuena consistía en el pollo asado que durante meses se había cebado para la ocasión. Él estaba acompañado de patatas asadas, que los niños colocaban ante las brasas y que los adultos onvolvían en ellas, "el solo recuerdo llena la estancia con su peculiar olor," todo ello precedido por el aperitivo, compuesto por: aceitunas verdes y negras sacadas de las orzas en las que maceraban, y que inundaban la mesa con un agradable olor a romero, papas, almendras, tramusos y cacahuetes lo completaban. Coronaban la cena los dulces; empanadillas de moniato con sabor a canela, los mantecados y los rollitos de anis,que nuestras abuelas preparaban con esmero y personales recetas, como es natural, no faltaban los turrones,"el duro" gustaba a los niños más que el "blando" pero lo más divertido para ellos eran las "roseras" (palomitas) que previamente se habían puesto a secar las panojas y que por la mañana los niños ayudados por los abuelos desgranaban y preparaban. Verlas saltar en la sartén, y recoger las que "escapaban" suponía un divertimento,casi tanto como hacer el turrón con ellas. Esto consistía en colocarlas sobre una base y verter por encima azúcar derretida a punto de caramelo,que cuando se enfriaba las mantenía unidas, pudiendo cortarlas en cuadrados, y siempre había alguna esquina que los niños recibían con placer en espera de la cena.Poder tomar el aperitivo con gaseosa rosada( unas gotas de vino hacían el milagro) y brindar al final de la cena con un dedo de sidra suponía todo un evento. Pero lo mejor empezaba con el volteo de campanas que anunciaban el final de la Misa del Gallo; ahí comenzaba el desfile del resto de la familia que armados de: panderetas, zambombas, flautas, guitarras y todo aquello que fuese capaz de hacer ruido formaban el coro.Coro al que se unían los vecinos por lo que cada vez el grupo que felicitaba las Navidades era mayor. Y así llegaba el día de Navidad; éste pertenecía a los niños, pues pasaban por todas las casas de los familiares a desearles una feliz Navidad, y a cambio recibían el aguinaldo, dos o tres pesetas por cada visita que al final para los niños representaba una fortuna.Fortuna que se guardaba en la hucha, no sin antes gastar algo en caramelos.En realidad se disponía de poco, pero las Navidades eran entrañables y familiares.En la actualidad las  son bien distintas, podriamos decir que los supermercados las dirigen. Te dicen lo que debes comer y cómo engalanar tu casa,incitándote incluso a gastar más de lo que debes.Adquirimos costumbres ajenas, colocando luces y Papas Nöeles por doquier en los balcones,el belén compite con el abeto, que en muchas ocasiones es natural, por lo que matamos un árbol para adornar un comedor durante unos días. Los niños reciben regalos de Papa Nöel y de los Reyes, pero las reuniones familiares en algunos casos "obligadas" transmiten un cierto malestar,que en ocasiones terminan de la forma menos deseada.
Pero por suerte, sigue habiendo familias a quienes encanta la Navidad y la disfrutan plenamente con los suyos.Otras, que desearían cerrar los ojos y que todo hubiese pasado.
De todas formas, guste o no, el próximo año vlverá la Navidad y todo se repetirá.

P.H.Y..

miércoles, 29 de diciembre de 2010

La comida de los inocentes

"LA COMIDA DE LOS INOCENTES"
Hoy 28 de diciembre dia de los inocentes nos hemos ido a comer cuatro amigas PILAR CARMEN MARGA Y YO,NO ES QUE HAYAMOS HECHO NADA ESPECIAL PERO NOS HEMOS REUNIDO Y HEMOS PASADO UNAS HORAS MUY AGRADABLES PORQUE NO HACE FALTA HABLAR DE nada trascendental para quedar estar juntos y pasarlo super bien asique animaros porque a veces quedar a comer puede ser una manera de no estar solo porque alrededor de una mesa se pueden hacer muchas confidencias y puedes dejar de sentirte solo al menos por un rato y quiza para mucho tiempo y si alguno necesita contar algo que me llame yo ire a comer con el.
Un beso y FELIZ AÑO
 Marian.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Amor imposible




Si tuviera ojos, podría llorar; si tuviera boca, podría suplicar; si tuviera manos, podría abrazar... pero sólo tenía cuatro lados iguales, cuatro ángulos iguales, y su completa y rígida simetría se atormentaba ante los giros de aquel hermoso círculo que danzaba ante él, ¿era amor lo que sentía? era un deseo insufrible de estar a su lado, era una angustia indecible de ajustarse a sus formas, y comenzó a golpearse contra todo, doblando sus lados, quebrando sus ángulos, intentando lo imposible, consiguiendo, por amor, la curvatura del cuadrado.


miércoles, 22 de diciembre de 2010

El sol


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El sol

    

 
¡Vaya! Hoy está nublado. Aunque pensándolo bien también es bonito el color gris del cielo, y tenemos que ser práctico y realistas  todo es necesario y posiblemente nos caerá lluvia que tanto necesitamos.

Pero yo sé que ese sol que tanto me gusta está ahí, él siempre sale, aunque no lo veamos.

Cuando salgo por las mañanas camino al  trabajo, me tomo el tiempo suficiente para parar el coche a la orilla del mar y poder contemplar como sale vergonzosamente, poco a poco, bañando sus rayos luminosos en el azul del mar. Es uno de los espectáculos más bonitos que nos regala el “Dios Astro”.

La tranquilidad de esas horas, solo son interrumpidas por las gaviotas, que buscan furiosamente su desayuno.

Es un buen principio de día.

Otro de los espectáculos que nos ofrece es como juega con las nubes, que variedad de tonalidades les pinta, entorna un poco los ojos y descubrirás la paleta de colores fascinantes que recogen tus pupilas.

Disfrutemos de sus espectáculos….
c.l.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Escribir

Formar parte de aquel club de escritura, me hizo plantearme que aunque fueran pocas todos tenemos alguna cosa que contar, sólo un cotidiano día cuantas aventura podemos imaginar...

Lola

domingo, 19 de diciembre de 2010

INCIDENCIAS DE UN VIAJE

       
   El pasado junio hice con unas amigas un viaje al Canadá del Este. Nuestro primer destino fue Toronto, y al adía siguiente a nuestra llegada efectuaríamos la visita a las Cataratas del Niágara. La salida estaba programada a las 8.30 de la mañana, por ello a las 8.00 ya estábamos desayunando para estar dispuestas, terminando éste Carmen se dirigió a la sala de ordenadores y yo a la habitación para recoger mochila y cámara fotográfica. Subo al tercer piso donde se encontraba la habitación y no la encuentro. Yo estaba segura del número de la habitación, el 306, por eso es difícil de explicar un estado y la sensación que sentía, era como estar fuera de la realidad, me parecía estar viviendo una película de ciencia-ficción. Me paseé por el pasillo, bajé, volví a subir y nada, la 306 “missing”. Ante este hecho decido bajar a la recepción, pues empezaba a dudar sobre estar buscando el número exacto de habitación. En mi deficiente inglés le explico al recepcionista lo que ocurre. Este consulta el ordenador y dice ¡of course you are here! No me toca las narices, ¡claro que estoy aquí! Delante de ti, pero la que no está es mi habitación; a todo esto los minutos avanzaban, yo sin habitación y si no espabilaba sin excursión. Le pregunto si habla francés, no, ¿alguien lo habla? Niega con la cabeza, pero de pronto me hace un gesto y se dirige a la estancia contigua, yo sin saber qué hacer, si esperar o mancharme, y el reloj tic-tac... tic.tac, vuelve el chico que me estaba atendiendo acompañado de una joven que sí hablaba francés, de nuevo le explico la historia y tras consultar con el ordenador me explica que el hotel tiene dos alas completamente separadas y yo había subido al ala equivocada, se ofreció gentilmente a acompañarme, pero al cruzar la recepción vi al grupo que se dirigía al autocar, le di las gracias apresuradamente y corriendo llegué a éste, les dije que subía a por la mochila y bajaba en cinco minutos. Esta vez encontré la habitación sin problemas, pero era tal la prisa que olvidé la cámara en la dichosa habitación.
            Pese a todo la excursión fue estupenda y las fotos que no pude hacer, las hicieron mis amigas que me las pasaron.
            En ningún hotel de los que siguieron perdí la habitación, lo cual no quiere decir que todo fuera “miel sobre hojuelas”. A nuestra llegada a Québec, tras una hermosa mañana pasada en el Parque Omega y una suculenta comida en la Cabaña de Azúcar, teníamos proyectado ir al Circo del Sol. El guía nos había hablado de él, e informado dónde y cuándo actuaban, y no nos lo queríamos perder, por ello acordamos que una vez depositadas las maletas en la habitación, nos encontraríamos en el rellano del ascensor una hora después.
            Ja... Carmen y yo llegamos a la habitación que nos habían asignado, intentamos abrir la puerta y nada de nada, cerrada a “cal y canto”. Ete de nuevo a Pilar recorriendo el laberinto de pasillos para llegar a la recepción y comunicar la imposibilidad de abrir la puerta. La recepcionista amablemente me pide las llaves (la tarjetita que ahora se usa) las codifica de nuevo y me las entrega diciendo que está solucionado, vuelta al laberinto de pasillos y al fin llego a la habitación en cuya puerta esperaba Carmen. Prueba ella, pruebo yo, y que si quieres “arroz Catalina”, cerrada a “maza martillo”. Rezongando vuelvo a la recepción donde dicen que mandarán una persona. Viene la encargada con su llave maestra, no se abre, el siguiente supongo que es el gerente, no se abre, el de mantenimiento, no se abre. Al final deciden que se tiene que cambiar la cerradura, y allí nos tienes en la puerta esperando.
            Al no encontrarnos en el rellano viene Marga a recogernos y ver que pasa, pues es la hora de ir a ver el Circo del Sol (nosotras lo veíamos más bien nublado), tras explicarle lo que sucede acordamos que ellas se fueran y ya nos veríamos allí (como si se encontrase en la esquina de casa). Cambiada la cerradura y tomada posesión de la caprichosa habitación, bajamos a la recepción, pedimos un plano de la ciudad, solicitamos que nos señalasen en él la forma de acceder al sitio donde actuaba el Circo del Sol, así lo hizo, y armadas con nuestro plano nos lanzamos a la aventura de localizar el emplazamiento indicado. El camino resultó fácil hasta llegar a una encrucijada de pequeñas calles, pero acertó a pasar por allí una señora que al preguntarle la dirección tuvo la gentileza de acompañarnos hasta muy cerca del lugar donde se desarrollaría el espectáculo. Después de una larga cola y espera, empezó éste. Al principio la lejanía (y un par de armarios) que teníamos delante no nos permitieron disfrutarlo debidamente, pero después como éste se efectuaba en movimiento lo presenciamos en primera fila. Como es de suponer, no encontramos en aquel maremagnum a nuestras amigas.
            Sin más problemas volvimos al hotel que esta vez nos pareció un poco más lejano al volver a pie, como la ida.
            La noche siguiente decidimos ir a dar un paseo y así aprovechar para fotografiar un tótem que había cerca del hotel. En ese lugar nos encontramos con un matrimonio cuya parlanchina señora al saber que éramos españolas nos contó sus viajes a España además de la historia del tótem. La charla se alargó y empezó a refrescar, por lo que Carmen decidió no continuar el paseo y quedarse en el hotel. Nosotras hicimos el proyectado paseo y una vez terminado regresamos al hotel. Entré sigilosamente en la habitación para no despertar a Carmen, pero al intentar entrar al cuarto de baño me fue imposible abrir la puerta; pensé que Carmen podía estar dentro, pues no había encendido la luz para no molestarla, miro su cama y la veo apaciblemente dormida, ¿qué pasa? Me pregunto, vuelvo a intentar la apertura, imposible, como es natural Carmen se despierta, le explico lo que acontece y que bajo a recepción. En el pasillo encuentro al chico que nos cambió la cerradura y le explico lo que sucede, dice que vendrá enseguida, así lo hace, con una especie de alambre abre el baño; parece ser que el pestillo se había cerrado con el impulso de la puerta.
            A todas estas Carmen se preguntaba si no se habría metido alguien en el cuarto de baño mientras dormía.
            Y aquí terminan nuestros problemas con los hoteles, que no impidieron que disfrutásemos plenamente de nuestro viaje.

                                    Pilar.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Si no os animáis todavía a escribir relatos o poesías, podíamos empezar comentando el libro que estamos leyendo, el que nos gustaría recomendar, el que estamos dispuestos a dejar para compartir esas emociones que nos han provocado...

martes, 14 de diciembre de 2010

Microrelato

- Por favor, sea breve...

- Por favor, sea breve -dijo el entrevistador, ojeando furtivamente la hora en el reloj- ¿qué le hace pensar que es usted la persona adecuada para este puesto?
Frente a él tenía una muchacha bajita, de aspecto vulgar, casi fea, que, sin embargo, le miraba con un indescriptible aire de superioridad, lo que le llevó a suponer que debía tener un larguísimo y aburrido curriculum: varias carreras terminadas, cuatro o cinco idiomas, amplios conocimientos de informática, y numerosos cursillos cuya última finalidad sería la de hacerle llegar tarde a la cita con el presidente.
Sin embargo, la muchacha fue breve al contestar:
- Porque mi padre es el presidente.

Nueva aventura

Ante la reiteración del deseo de continuar de alguna forma un blog de escritura, y después de la triste muerte de aquel que algunas conocimos, quiero intentar la aventura de resucitar el Fénix de sus posibles cenizas, no sé cómo, ni con quién, pero si os apetece, yo haré todo lo que pueda, que no es mucho, por ser el Genio que satisfaga vuestros deseos.

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