Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo, esas palabras repiqueteaban en su cabeza mientras el tren perdía velocidad adentrándose en el anden. La elección que le hizo dejar su ciudad natal años atrás, no fue la idónea, y así intentó hacérselo comprender su amigo Carlos,a quien no hizo caso y a punto estuvo de romper completamente su larga amistad. Hoy regresa tras largos años de silencio; sintiendo una gran soledad. Pero al descender del vagón lo primero que ve es la cara sonriente de Carlos que parece repetirle: "Te quiero como eres y soy tu amigo".
P.H.Y.
P.H.Y.