Desde muy niña,estuvo obsesionada con saber, porque cada vez que su madre tenia un hijo y ella un hermanito, su padre, salia de la habitación, con un bulto entre las manos envuelto en una toalla. Tardaba mucho rato en volver o al menos a ella se lo parecía.
Los cuchicheos de familiares y vecinos decían, que lo había enterrado en el campo, y ella sentía mucho miedo.
Pasados los años, el misterio se desvaneció cuando se entero y resulto, que era la placenta de su madre; aunque nunca se lo explicaron, ella simplemente se entero.
Marian San Roman
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