El tiempo se acercó y colocó una tirita en la herida, pero seguía doliendo.El tiempo estampó un besito sobre el golpe que la vida le había infligido, pero seguía doliendo.
El tiempo le cantó el "sana sana culito de rana", pero seguía doliendo.
El tiempo se quedaba sin ideas, no sabía ya qué hacer para curar la herida, para suavizar aquel tremendo dolor que la vida, las circunstancias, la casualidad, el amor, y tantos otros factores, habían producido, y decidió que había que darle tiempo al tiempo, se concedió a sí mismo el privilegio de esperar, de desear que el olvido llegara en su ayuda, y que, aunque fuera con ayuda de una caña, la deseada paz llegara, y la espiral de horror se convirtiera en un círculo perfecto de armonía.
El Tiempo que todo lo puede, que todo lo arrasa, que se pasea majestuoso por las horas que nos da, que hemos de llenar, que nos llena de actos, risas, lloros, palabras, proyectos, que es el principio y el fin, que nos limita y desde ahí, nos ofrece la eternidad; un tiempo infinito acotado en el que solo nosotros tenemos el poder de aprovecharlo.. o no...
ResponderEliminarGracias por compartir tu Tiempo, por plasmar esas palabras que pasan a ser intemporales, y por intervenir en este espacio que, desde ahora, sube a un estrato superior, ¡pues no me voy a dar pisto ni nada!
EliminarBesos.
El tiempo no lo cura, el tiempo lo aparca en algún rincon de nuestro ser. Nosotros tenemos que luchar para que, a pesar de estar ahí, no nos dañe durante toda la vida.
ResponderEliminarAfotunadamente si que es verdad, que con el paso del tiempo, la "heridita", no nos afecta tanto, hay muchas cosas agradables que no van sucidiendo, que son las "tiritas".
No me expreso tan bien como vosotras, pero necesito compartir mi opinión.
cl.
te has expresado estupendamente, y es cierto que todas esas cosas agradables son tiritas sobre nuestras heridas, parches que pueden dar una ilusión de entereza sobre lo roto y deshecho.
ResponderEliminarBesos.
la verdad que hay que seguir y seguir, con los ritmos de cada uno. musicalmente el ritmo, marca el tiempo. y en vida igual. una a su ritmo, deja pasar el olvido, para poder marcar el tiempo de su propia sinfonía de vida.
ResponderEliminar