viernes, 19 de septiembre de 2014

En mi coche no

Le he hecho una camita a Salma con el "tapiz" que le regalaste a mamá, ¿recuerdas? La risa que nos dió a todos, menos a ti, cuando lo vimos, apenas una alfombra, y no demasiado buena, y que ahora sirve para la perra. Eso me recuerda cuando tuve el accidente con el coche, mi primer siniestro total, que tú tenías coche nuevo y habías asegurado que en él nunca subiría ningún perro; la casualidad te llevó a pasar delante de mi, y te faltó tiempo, por supuesto, para hacerte cargo de la perra, aunque te manchase el coche nuevo de sangre o barro, y sabiendo que yo no me movía del lugar del siniestro abandonándola allí... ¡ay, hermanito, los quebraderos de cabeza que te he dado! Y luego, ya en el "Pinga", me asomaba a la escalera y te oía decir: "ahora dejarla estar tranquila, que está conmocionada", para que no me diesen la lata, ¡siempre cuidando de tu hermanita, jeje!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares