domingo, 28 de octubre de 2012

Máscaras

Un nuevo día comienza, y hay que elegir con cuidado que mácara colocarse: ¿una divertida, una triste, una seria, preocupada, alegre, incomprensible...? No es que, a lo largo del día, no tengamos tiempo para cambiar de máscara, pero no es como salir unos minutos a fumar un cigarrillo, la máscara cuesta más, se agarra a nuestro rostro y clava sus garras, y hay que arrancarla con fuerza, y con dolor a veces, para ponernos otra en su lugar, por eso, lo mejor, es dedicar unos minutos al espejo, después de lavarnos y quitarnos las legañas, y decidir nuestro estado de ánimo, intentando influir positivamente, pero, si no hay más remedio, si la alegría se resiste, si hay que colocarse una máscara seria o enfadada, colocarla adecuadamente y con el menor trabajo posible, sin que se atasque, previniendo el momento en que tengamos que volvérnosla a quitar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares