Los médicos seguían dando palos de ciego, incapaces de entender lo que le sucedía, incluso la habían operado, habían abierto y buscado lo que, erróneamente, en pruebas anteriores habían diagnosticado como un tumor. Nada, no tenía nada. Pero seguía estando mal, seguía vomitando y con dolores agudos.
Un día al mes podía ver a sus nietas que, por distintas circunstancias, después de vivir con ella durante sus primeros años, ahora estaban lejos. Ese día no vomitaba. Ese día no sentía ningún dolor agudo que le cortase la respiración. Ese día podía comer cualquier cosa, y no le sentaba mal. Pero al día siguiente, vuelta a empezar.
Nunca encontrarían lo que le pasaba, los médicos eran incapacez de aceptar que estaba enferma de nostalgia.
la nostalgia tiene cura??? es crónica??? sobre todo, quién la cura????
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