lunes, 4 de mayo de 2015

Desde el sofá

Al final no os conté lo que pasó con mi compañero, y lo hago ahora: nuestra humana había dejado un cacharro de plástico, con comida congelada, al sol, no sé muy bien por qué, no entiendo muchas veces las costumbres de los humanos, pero bueno, el caso es que estaba bastante alto, pero Lucky es grande, como yo, pero como tiene sus cuatro patas, se puso de pie y... ¡zas! el chacharro al suelo, y la humana, que estaba dentro conmigo, salió corriendo y comenzó a gritar cuando vio lo sucedido. ¿Creeis que mi compañero se asustó? Yo sí, pero él conoce a esta humana, la miró, y mientras ella gritaba se fue a uno de los dormitorios, y pidió que cerrara la puerta, para no seguir escuchando sus gritos, ¡y ella le obedeció! Estuvo allí hasta que a ella se le pasó el enfado, luego le abrió, comimos los tres juntos, y listo, como si tal cosa, ¡qué bonica!

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