jueves, 20 de septiembre de 2012

Medio lleno...

Medio lleno, medio vacío, ¡qué más da! Lo importante es beberse a gusto la copa, y si no queremos verla medio vacía, siempre la podemos rellenar con gaseosa, o con fruta, o con limonada, o con lo que sea. Llenemos el resto de nuestra vida con nuevas ilusiones, con nuevas esperanzas, con nuevas experiencias, para que no nos demos cuenta de que pueda estar medio vacía, y siempre esté, no medio llena, sino completamente llena, como cornucopia que nunca se agota.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares