viernes, 7 de enero de 2011

Y Dios hizo al hombre




 Observó críticamente el resultado, no demasiado contento, le había salido muy tosco, necesitaría algunos retoques, pero prefirió recortar un poco de aquí, otro poco de allá, y con lo que le quitaba probar de nuevo; el siguiente quedó algo más pequeño, pero mucho más conseguido, había puesto menos levadura, para que no resultara tan ufano, y a cambio le había añadido sal, para que no quedara tan soso, y, sobre todo, había cambiado de lugar el cerebro, porque se había dado cuenta de que allí abajo podía recibir muchos golpes, y molestarle al caminar, mejor dentro de la cabeza, bien protegido... Dios sonrió a su nueva creación, Eva, y puso en su mano la de su compañero para que le enseñara a caminar.

4 comentarios:

  1. MUY BUENO ME HA ENCANTADO ENHORABUENA AL AUTOR O AUTORA DEL ESCRITO.

    ResponderEliminar
  2. Por supuesto, autora, y aprovecho para reñirme a mí misma por no firmar, y a pediros que también vosotras lo hagáis.
    M.J.

    ResponderEliminar
  3. Que bien describes las vueltas que damos las mujeres para conseguir la perfección, que aveces no existe.
    LOLA

    ResponderEliminar
  4. Por supuesto, esto sólo lo podría haber escrito una mujer, o un hombre inteligente, que dicen que existen, aunque sean difíciles de encontrar.

    ResponderEliminar

Entradas populares