Él creía saber todo cuanto puede saber un hombre. No oía los consejos tan sabios de su abuelo. Pensaba que, porque tenía cierta edad ya no controlaba su cabeza.
Así es que decidió coger el camino y empezar una nueva vida, lo había decidido quería ser artesano y vender sus artículos.
La idea no era mala, pero no tenía costumbre de trabajar con sus manos. Para ser artesano le había dicho el abuelo, hay que tener una habilidad especial, cultívala primero seguro que la tienes y luego pone en marcha.
De haberle hecho caso, no se encontraría en esta situación…
c.l.f.
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