miércoles, 1 de octubre de 2014

Puf!

¡Qué descanso! Ya me había puesto histérica tu mujer con el papelote dichoso de hacienda, y es que se me había olvidado que es rubia... en fin, no ha sido nada, solo que ella no sabe leer bien, y confunde porcentajes con multas a pagar, ¡que cosas! ¿Pero por qué elegiste una rubia como consorte! Ya sé que es buena chica, y todo eso, ¡pero rubia al fin! Te lo pregunté, por supuesto, en su momento, y me respondiste que te gustaba su material genético, y que te habías enamorado de su pelo; supongo que algo más verías en ella ( y aquí pon un gesto lascivo), pero como yo no comparto su lecho...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares