sábado, 21 de marzo de 2015

Un pez para tres

Con la mejor intención del mundo, el cuñado de mi hijo nos regaló un pez recién pescado, una lubina, pero, ¿qué hacíamos con ese bicho? Teníamos que sacarle las tripas, y se escurría por todas partes, y allí estábamos los tres, peleando para sujetarlo, uno por la cabeza, otro por la cola, otro con el cuchillo intentando rajarlo... ¿Y cuando la naturaleza nos diera un bebé? Me imagino la misma escena, uno sujetando las piernecitas, otro la cabeza, y otro, la madre, por supuesto, metiéndole el pecho en la boca para alimentarlo, o vertiendo polvo de talco en su culito...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares