Las enfermeras reían a su alrededor, mostrando las flores y bombones que habían recibido, y ella permanecía sola en su habitación, esperando al que no llegaba, ¿ya se había hartado de ella? No se lo podía reprochar, era una enferma, solo eso, sin poder ir con él al cine, al parque, ni a ningún otro sitio, allí confinada... pero aunque lo entendía, le dolía, mucho, sobre todo ahora, que por fin habían encontrado un donante compatible, un corazón con el que sustituir su corazón enfermo, un corazón más maravilloso que cualquiera de esas cajas de bombones con la misma forma que su dañado órgano... y él no estaba, él nunca más estaría, él le había ofrecido el regalo perfecto, había puesto su propio corazón a su servicio, la había regalado una nueva vida... sin él.
El enemigo del escritor no es la piratería: es el anonimato (Tim O´reilly).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Desde muy niña estaba obsesionada por saber leer. Mi abuela me decía muchas veces. __ A mí enséñame a leer, que no sé, pero con esos “...
-
Sí. Vienes. Te espero y me desespero. Tu ausencia me mata. Si no estás cerca, me muero. Sí. Ven. Ya. No tardes, o no...
-
El tiempo se acercó y colocó una tirita en la herida, pero seguía doliendo. El tiempo estampó un besito sobre el golpe que la vida le habí...
-
Tambores de guerra aullando en la noche, Oídos sordos, Nombres olvidados de sus propios nombres, Tristes espectros que se desliz...
-
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, ada...
-
E spaña por fin, S in mi tripulación de inmigrantes; P esadilla de una odisea. ¡Vaya obsesión! A ndo solito, destrozado por fin. A ESPA ...
-
¿Jugamos a recomendar libros? Si no os animáis todavía a escribir relatos o poesías, podíamos empezar comentando el libro que estamos leyend...
-
CONTESTATARIOS AMI.! Hace unos meses decidí aprender informática, y como es natural me "regalé " un ordenador. Lo que no pensé al...
-
Él era su mejor amigo. Ella era su esposa. Una cosa era imaginarlo, suponerlo, adivinarlo, saberlo... y otra era verlo con sus propios ojo...
-
- Por favor, sea breve... - Por favor, sea breve -dijo el entrevistador, ojeando furtivamente la hora en el reloj- ¿qué le hace pensar qu...

No hay comentarios:
Publicar un comentario