jueves, 14 de febrero de 2013

14 de febrero

Las enfermeras reían a su alrededor, mostrando las flores y bombones que habían recibido, y ella permanecía sola en su habitación, esperando al que no llegaba, ¿ya se había hartado de ella? No se lo podía reprochar, era una enferma, solo eso, sin poder ir con él al cine, al parque, ni a ningún otro sitio, allí confinada... pero aunque lo entendía, le dolía, mucho, sobre todo ahora, que por fin habían encontrado un donante compatible, un corazón con el que sustituir su corazón enfermo, un corazón más maravilloso que cualquiera de esas cajas de bombones con la misma forma que su dañado órgano... y él no estaba, él nunca más estaría, él le había ofrecido el regalo perfecto, había puesto su propio corazón a su servicio, la había regalado una nueva vida... sin él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares